Entre el trabajo, las responsabilidades familiares y los mensajes del teléfono, la jornada puede terminar sin espacio para registrar cómo nos sentimos. Para Daniel López Rosetti, prestar atención a esa postergación es el primer paso para gestionar la propia vida

El médico sostiene que el bienestar depende de observar cómo se utiliza el tiempo y qué lugar ocupan las necesidades personales. En ese marco, distingue cuatro dimensiones: la emocional, la vincular, la existencial o filosófica y la física

Una vida a velocidad digital

López Rosetti resume la tensión del presente con una comparación: “Estamos a velocidad digital y somos analógicos”. Como ejercicio para enfrentar ese ritmo, propone caminar deliberadamente más despacio, una práctica que, según explica, puede ayudar a prestar atención al recorrido y a lo que ocurre mientras se lo transita

La propuesta se vincula con otra de sus observaciones: muchas personas no figuran en su propia agenda. Las obligaciones se acumulan durante el día y dejan abierta la pregunta sobre cuánto tiempo queda para uno mismo

Nombrar las emociones no alcanza

El médico recomienda identificar estados como el enojo, la alegría, la culpa, la vergüenza o la envidia. Sin embargo, advierte que ponerles un nombre es apenas el comienzo: también es necesario comprender qué situación los provocó y cómo se responde ante ellos

Su idea de gestión emocional incluye descubrir, etiquetar y regular las emociones, pero no controlarlas. También plantea que deben ser vividas como secuencias que cambian con el tiempo y forman parte de una alternancia emocional

Aceptar no es resignarse

Al abordar el miedo a enfermar con el paso de los años, López Rosetti recurre a una distinción vinculada con la filosofía estoica. Aceptar una situación significa comprender una nueva realidad y preguntarse qué hacer frente a ella; resignarse, en cambio, implica quedar doblegado ante lo que ocurre

Frente a las comparaciones con imágenes y expectativas externas, propone tomar como referencia la propia evolución. Para mejorar, sostiene, el modelo principal debe ser uno mismo