El fiscal federal Gerardo Pollicita sostuvo que no existen pruebas suficientes para afirmar que el exjefe de Gabinete Manuel Adorni se enriqueció ilícitamente durante su paso por la función pública

En un dictamen presentado ante el juzgado federal de Ariel Lijo, consideró que la investigación no logró refutar la explicación del exfuncionario sobre el origen del dinero utilizado en compras de inmuebles, reformas y viajes, por un monto superior a los 500.000 dólares

Adorni afirmó que esos fondos provenían de operaciones con Bitcoin realizadas antes de su llegada al Gobierno y que no habían sido declarados ante el fisco ni incluidos en sus declaraciones juradas ante la Oficina Anticorrupción

Pollicita pidió que el expediente pase al fuero penal económico para establecer si existió evasión. Si Lijo acepta el planteo, Adorni no será sobreseído, pero su situación patrimonial será revisada en ese ámbito

El origen de los fondos

La investigación se concentró en el crecimiento patrimonial del exfuncionario y en los gastos asociados a viajes, compras inmobiliarias y otros consumos de Adorni y su esposa, Bettina Angeletti

Durante el avance de la causa, Adorni modificó sus declaraciones juradas e incorporó más de 565.000 dólares bajo el concepto de “venta de activos”. La defensa ubicó el origen de ese dinero en operaciones con Bitcoin realizadas entre 2014 y 2018

El fiscal calificó esa explicación como poco verosímil y sostuvo que la conducta no coincide con las exigencias de transparencia de la función pública. Sin embargo, concluyó que la pesquisa no pudo demostrar una hipótesis diferente

“La tenencia de moneda extranjera que Manuel Adorni exteriorizó mediante las declaraciones rectificativas bajo el concepto de ‘venta de activos’ —USD 565.000 al inicio de 2023—, cuyo origen la defensa sitúa en la operatoria con Bitcoin desarrollada entre 2014 y 2018, no pudo ser desvirtuada por esta Fiscalía”, señala el dictamen

El análisis de las ocho billeteras

El punto central del dictamen son ocho billeteras virtuales en las que se registraron operaciones entre 2014 y 2018. Adorni dijo que le pertenecían y entregó las claves de acceso

La investigación comprobó que el exfuncionario podía acceder a esas billeteras, pero no logró establecer que fuera su dueño cuando se realizaron las operaciones. Por eso, el fiscal no pudo verificar su versión, aunque tampoco pudo refutarla

La fiscalía también examinó si Adorni y su esposa tenían capacidad económica para realizar la inversión inicial de unos 200.000 dólares en Bitcoin. Tras reconstruir los ingresos del matrimonio anteriores a su llegada al Gobierno, concluyó que esa inversión era compatible con su situación económica

Con esos elementos, Pollicita consideró agotada la investigación por enriquecimiento ilícito y trasladó al fuero penal económico la eventual revisión de la situación tributaria