Más de tres décadas después de interpretar a Rachel Green en Friends, Jennifer Aniston continúa compartiendo aspectos de sus hábitos cotidianos. Su mañana reúne alimentación, actividad física y prácticas de contraste térmico

Una bebida para comenzar el día

Al levantarse, la actriz consume un suplemento en polvo de calostro bovino, elaborado a partir de la primera leche que produce una vaca después del parto. Lo mezcla con agua a temperatura ambiente y el jugo de un limón entero

Aniston presenta esta elección como parte de su rutina personal y no como un tratamiento médico. El producto se comercializa con supuestos beneficios para la piel, el cabello y las defensas

En los días fríos, incorpora pequeños trozos de jengibre reposados en agua caliente y agrega miel de Manuka. La preparación funciona como una alternativa de sabor intenso y efecto reconfortante

Entrenamiento centrado en fuerza y movilidad

Después de beber la preparación, comienza una sesión basada en el sistema Pvolve. El método prioriza la fuerza corporal, la movilidad de las articulaciones y los movimientos funcionales adaptados

La actriz relaciona el fortalecimiento muscular con el cuidado de los huesos. También explicó que con el tiempo abandonó la idea de que una sesión solo era efectiva si incluía entre 45 minutos y una hora de carrera o aeróbica intensa

El cierre con cambios de temperatura

Al terminar el entrenamiento, alterna períodos en el sauna con baños de inmersión en agua helada. Aniston describe esta práctica como exigente, pero asegura que disfruta la sensación posterior

Su manera de atravesar el envejecimiento también incluye una mirada optimista. Para la actriz, la actitud positiva representa una forma esencial de conservar la juventud, junto con la disciplina y la constancia de sus hábitos