Uruguay pasó de convivir durante décadas con una inflación crónica a exhibir el riesgo soberano más bajo de América Latina, con 82 puntos básicos, y calificaciones crediticias superiores al grado de inversión en todas las agencias que lo evalúan

El ministro de Economía y Finanzas, Gabriel Oddone, atribuyó ese recorrido a un acuerdo político sostenido durante unos 20 años, más que a la gestión de un gobierno en particular

Cuatro pilares para la estabilidad

El consenso uruguayo se apoya en cuatro objetivos: preservar la estabilidad macroeconómica, mantener abierta la economía, acelerar el crecimiento y sostener la cohesión social

La convivencia entre el peso y el dólar debilita algunos mecanismos de transmisión de la política monetaria. Por eso, la estabilidad depende en buena medida del manejo fiscal

La regla fiscal aprobada durante el gobierno anterior fue conservada y ajustada por la administración actual. El esquema establece como referencia una deuda neta máxima prudente equivalente al 65% del producto interno bruto, fija metas para el resultado fiscal estructural e incorpora límites para los años electorales

Un Consejo Fiscal Autónomo, que informa directamente al Parlamento, supervisa las decisiones del Poder Ejecutivo y funciona como instancia de control

Menor exposición al dólar

Después de la crisis de 2002, Uruguay buscó mantener abiertas sus fuentes de financiamiento. Cada año debe acudir a los mercados por entre US$6000 y US$6300 millones

También redujo la proporción de deuda pública denominada en dólares: pasó de cerca del 90% en 2005 a aproximadamente la mitad en la actualidad. A eso se suma un nivel de reservas del Banco Central superior al mínimo considerado recomendable, pensado como protección frente a shocks externos

Desde 2021, el país dejó de intervenir directamente en el mercado cambiario spot. Cuando el peso se apreció por encima de lo que indicaban sus fundamentos a comienzos de este año, las autoridades adelantaron una reunión de política monetaria y anunciaron operaciones de futuros del fisco, sin volver a comprar o vender divisas en el mercado contado

Inflación y energía

Entre 1958 y 1998, la inflación promedió 63% anual. Luego de la crisis de 2002, se estabilizó cerca del 8%. La meta vigente del Banco Central es de 4,5%, con la posibilidad de reducirla cuando las condiciones internacionales sean más favorables

La economía también disminuyó su vulnerabilidad productiva. A fines de los años noventa, Argentina y Brasil concentraban la mitad de las exportaciones. Actualmente, China es el principal socio comercial en bienes, Estados Unidos ocupa ese lugar en servicios y la Unión Europea lidera como origen de la inversión extranjera

El año pasado, el 98% de la electricidad se produjo con fuentes renovables. Esa matriz ayudó a atravesar el aumento del precio del petróleo iniciado en febrero. Además, la refinería estatal utilizó su margen para amortiguar el impacto sobre los combustibles

Los desafíos pendientes

El cuadro todavía presenta desequilibrios. El déficit fiscal alcanza el 4,1% del PIB y el plan de consolidación contempla nuevos impuestos, entre ellos la adhesión al impuesto mínimo global

El crecimiento promedio fue de 1,2% anual durante la última década, una velocidad que el ministro considera insuficiente para financiar el Estado de bienestar

La pobreza ronda el 15%, pero asciende al 25% entre los menores de seis años. La desigualdad etaria es especialmente marcada: por cada adulto mayor en situación de pobreza hay diez niños pobres

La estabilidad macroeconómica aparece así como una condición necesaria, pero no suficiente para crecer. La fortaleza del sistema de partidos favorece la cohesión y limita la aparición de outsiders, aunque también hace más lentos los procesos de transformación