La desconfianza de los inversores hacia la deuda argentina volvió a encarecer la cobertura contra un posible incumplimiento. Los Credit Default Swaps (CDS), contratos privados que funcionan como un seguro frente al riesgo crediticio, alcanzaron esta semana los 972 puntos básicos a dos años
El nivel fue el más alto desde las elecciones legislativas de octubre del año pasado, aunque todavía quedó por debajo de aquellos máximos. La probabilidad de impago asociada a estos bonos se ubicó en 24%
Qué mide el CDS y cuánto cuesta
El indicador no anticipa necesariamente un default. Muestra cuánto están dispuestos a pagar los inversores para protegerse ante esa posibilidad. Un CDS de 972 puntos básicos equivale a una prima anual aproximada de US$9,72 por cada US$100 de deuda cubierta
Los puntos básicos funcionan como una medida porcentual: 100 puntos básicos representan una prima anual del 1%. Por eso, cuanto mayor es la percepción de riesgo sobre un país o una empresa, más caro resulta contratar protección
El CDS y el riesgo país suelen moverse en la misma dirección, pero no miden exactamente lo mismo. El primero surge del precio de contratos derivados de crédito; el segundo se calcula a partir del rendimiento de los bonos soberanos, que también puede verse afectado por recompras, canjes y otras operaciones
La presión internacional y el factor electoral
El aumento de los CDS argentinos coincidió con una suba del riesgo país por encima de los 800 puntos básicos y con una mayor tensión en los mercados internacionales de deuda de alto rendimiento. En octubre, las primas de riesgo de los bonos estadounidenses de alto rendimiento alcanzaron máximos de 17 meses, mientras que los títulos con calificación CCC registraron rendimientos asociados a niveles de crisis
Una hipótesis del mercado sostiene que fondos de cobertura globales utilizaron bonos argentinos para protegerse mediante contratos CDS o ventas en corto. La escasa y volátil liquidez de los mercados de deuda con calificación CCC y de alto rendimiento habría contribuido al mal desempeño de los activos argentinos
También influyeron el contexto internacional de tasas de interés en Estados Unidos, la debilidad de la actividad económica y el efecto contagio atribuido a la reelección de Lula Da Silva. Sin embargo, el componente político local ganó peso ante la proximidad de las elecciones presidenciales del próximo año
La diferencia entre los bonos que vencen antes y después
La percepción de riesgo cambia según el momento en que vencen los títulos. El Bono AO27 registra una tasa interna de retorno de 2,3%, mientras que el AO28 alcanza 13,4%. La diferencia refleja una mayor exigencia del mercado sobre la deuda que deberá afrontar la próxima gestión
Las elecciones pueden definir el rumbo económico de los siguientes cuatro años. Entre los riesgos señalados aparecen un eventual regreso a políticas de mayor intervencionismo, regulación, cierre de la economía, controles de precios, subsidios, déficit fiscal y aumento del gasto
El historial de defaults y las cuentas actuales
Argentina acumula nueve incumplimientos de pago a lo largo de su historia. Ese antecedente obliga al país a mostrar señales más exigentes de solvencia, especialmente en materia de reservas para afrontar los vencimientos de deuda en efectivo
El riesgo país actual ronda los 852 puntos básicos. De ese total, unas estimaciones atribuyen 646 puntos al componente idiosincrático argentino y 207 al factor global. Desde julio, el indicador aumentó cerca de 450 puntos, mientras que el componente internacional se mantuvo alrededor de los 220
Entre los aspectos favorables aparecen el superávit fiscal por tercer año consecutivo, un superávit comercial cercano a US$3000 millones mensuales y la acumulación de unos US$16.000 millones por parte del Banco Central desde el inicio del año
El mercado también observa las reservas, vencimientos de deuda que promedian US$28.000 millones anuales durante los próximos cinco años y una actividad económica cercana a una recesión técnica. Diez de los quince sectores registran caídas y el menor dinamismo del empleo urbano limita el respaldo político al programa económico
En ese contexto, el factor electoral aparece como una de las principales variables para el precio de la deuda. La preocupación no se concentra únicamente en la capacidad actual de pago, sino en la continuidad futura del orden fiscal y en las señales que cada escenario político pueda ofrecer sobre el cumplimiento de las obligaciones