La misión política de Naciones Unidas en Somalia concluirá este sábado después de más de tres décadas de operaciones sucesivas. Su cierre deja al país sin un mecanismo internacional acordado para mediar entre el Gobierno, la oposición y las administraciones regionales
El Gobierno somalí solicitó el fin de la misión en 2024 y considera la salida un avance hacia una mayor autonomía institucional. El Consejo de Seguridad aprobó un traspaso de dos años hacia organismos somalíes y otras entidades de Naciones Unidas
La misión saliente asesoró a dirigentes somalíes y colaboró en la resolución de conflictos políticos. Las tropas de la Unión Africana continuarán respaldando a las fuerzas somalíes contra los grupos armados, mientras las agencias humanitarias de la ONU seguirán operando en el país
Una oficina separada mantendrá el suministro, el transporte y otros apoyos para las tropas africanas y algunas unidades de seguridad somalíes
Un traspaso institucional todavía incompleto
Somalia quedó sin un Gobierno central funcional tras el derrocamiento de Mohamed Siad Barre en 1991. La lucha entre facciones basadas en clanes provocó años de guerra y hambre. En 1992, Estados Unidos lanzó la Operación Restore Hope para proteger la entrega de ayuda alimentaria
En 1993, 18 soldados estadounidenses murieron en la batalla conocida como “Black Hawk Down”, un episodio que contribuyó al fin de esa operación militar. Los últimos pacificadores de la ONU se retiraron en marzo de 1995 sin lograr un acuerdo político duradero
Después se creó una oficina civil para impulsar la reconciliación. Ese proceso ayudó a cerrar la etapa transitoria formal en 2012, cuando Somalia adoptó una Constitución provisional, formó un Parlamento federal y eligió un presidente
Las misiones posteriores respaldaron elecciones, instituciones judiciales y administraciones regionales que comparten competencias con el Gobierno nacional. En 2016, también apoyaron a un equipo regional que ayudó a aplicar un alto el fuego entre Puntlandia y Galmudug, dos administraciones rivales del centro del país
Sin embargo, la reconstrucción institucional no resolvió las disputas sobre la autoridad política ni aseguró el control gubernamental de todo el territorio. Al Shabab, grupo vinculado a Al Qaeda, mantiene amplias zonas rurales y comete atentados en Mogadiscio y otras ciudades
La inseguridad se combina con sequías e inundaciones recurrentes. Familias enteras han abandonado cosechas perdidas y ganado muerto, mientras aumenta el hambre y disminuyen los fondos de ayuda
La disputa por los mandatos continúa
El principal conflicto político gira en torno a la permanencia del presidente Hassan Sheikh Mohamud y del Parlamento. Bajo el esquema anterior, de mandatos de cuatro años, el periodo presidencial debía terminar el 15 de mayo y el parlamentario el 14 de abril
El Parlamento aprobó cambios constitucionales para extender ambos mandatos a cinco años. El Gobierno sostiene que esas modificaciones permiten que el presidente y los legisladores permanezcan en sus cargos hasta 2027. La oposición rechaza aplicar los cambios a quienes ya ocupan esos puestos y afirma que sus mandatos terminaron
En junio, simpatizantes opositores y fuerzas de seguridad se enfrentaron en Mogadiscio antes de una protesta contra supuestas violaciones constitucionales y contra el intento de prolongar el mandato presidencial. Residentes informaron de intensos tiroteos y abandonaron sus viviendas
La misión de la ONU intentó acercar posiciones mediante reuniones separadas con el Gobierno, dirigentes opositores y autoridades regionales. Las conversaciones celebradas en julio terminaron sin resolver la disputa
La salida de la misión puede eliminar uno de los principales canales de mediación. Existe el riesgo de que aparezcan reclamos rivales de legitimidad y de que se debilite la coordinación de seguridad. El Consejo del Futuro Somalí pidió en septiembre un nuevo mecanismo internacional de diálogo
El viceprimer ministro Salah Ahmed Jama defendió una lectura distinta y afirmó que el cierre demuestra que Somalia superó la etapa transitoria y sus circunstancias más difíciles. El secretario general de la ONU, António Guterres, reconoció que persisten desafíos políticos, de seguridad y humanitarios, y reclamó apoyo internacional sostenido
Mohamud convocó a los dirigentes políticos a conversaciones electorales entre el 14 y el 18 de noviembre. Los principales grupos opositores todavía no confirmaron su asistencia. Para entonces, la misión que facilitaba el diálogo ya habrá concluido