Las cadenas miofasciales proponen observar el cuerpo como un conjunto conectado, en lugar de trabajar cada grupo muscular de manera aislada. Según la instructora Melani Giommetti, esta mirada orienta una serie de ejercicios que ganó espacio dentro de la práctica de pilates
Giommetti explicó que el método también presta atención a los hábitos cotidianos, considerados por Joseph Pilates como una causa frecuente de distintas dolencias. En ese marco, la respiración y el trabajo corporal integral ocupan un lugar central
El reformer como herramienta de trabajo
La cama de pilates, conocida como reformer, cumple una función clave durante los ejercicios. El aparato puede asistir los movimientos, pero también aumentar su exigencia, por lo que la actividad no se limita a un trabajo pasivo
La práctica combina el uso del propio peso con pesas. Por eso, trabajar sobre una cama no significa necesariamente realizar menos esfuerzo
Una disciplina para distintos perfiles
La instructora también cuestionó la idea de que pilates sea una actividad exclusivamente femenina. Señaló que cada vez más hombres se acercan al método y lo incorporan como complemento de otras disciplinas
Para entrenar, recomendó usar ropa cómoda, preferentemente pantalón corto, y practicar descalzo. En cuanto al costo, indicó que cuatro clases rondan actualmente los $80.000