Texas redujo de forma drástica sus principales contaminantes atmosféricos entre 2002 y 2024. Las mejoras alcanzaron a los óxidos de nitrógeno (NOx), el dióxido de azufre y el material particulado, gracias a regulaciones más estrictas y a la adopción de tecnologías limpias
La expansión de los centros de datos destinados a tareas de inteligencia artificial podría poner en riesgo ese avance. Al menos 288 proyectos están previstos en el estado, con una demanda elevada de electricidad y refrigeración
La energía elegida puede cambiar el impacto ambiental
Las proyecciones indican que, incluso en un escenario relativamente limpio, con conexión a la red y uso de energía eólica y solar, las emisiones de NOx aumentarían un 35% para 2031
Si los centros de datos recurrieran principalmente a generadores de gas natural, el incremento podría acercarse al 400%. Ese nivel llevaría las emisiones a valores comparables con los de comienzos de la década de 2000 y podría neutralizar dos décadas de políticas de protección ambiental
El problema se relaciona con los plazos de conexión a la red administrada por ERCOT. La conexión formal puede demorar entre tres y cinco años, un período que los desarrolladores consideran incompatible con la velocidad de expansión del sector
Por esa razón, algunas instalaciones podrían construir sistemas de generación propios. Los motores alimentados con gas natural emiten aproximadamente cuatro veces más NOx que la red eléctrica convencional para entregar la misma cantidad de energía
Proyecciones sobre contaminantes y salud pública
Según las estimaciones, las emisiones de NOx podrían ser entre dos y 10 veces mayores si la nueva demanda se cubre con combustión en lugar de una combinación de red, energía solar y eólica
El material particulado fino PM2.5 podría regresar a los niveles de 2006 si los nuevos centros utilizan la mezcla actual de la red de ERCOT. Además, los compuestos orgánicos volátiles superarían en un 32% los registros de 2002, una situación que favorecería la formación de ozono a nivel del suelo
Houston, Dallas-Fort Worth, San Antonio y Austin serían algunas de las áreas más expuestas, ya que actualmente enfrentan dificultades para cumplir los límites federales de calidad del aire
Investigadores y ambientalistas pidieron que los centros de datos sean considerados plantas industriales de alto impacto y cumplan estándares equivalentes a los aplicados a otras instalaciones industriales y de generación eléctrica
La industria sostiene que sus operadores buscan optimizar el consumo y combinar fuentes renovables. También advierte que algunas proyecciones sobre la demanda futura de la red podrían estar sobreestimadas