Una buena paella depende menos de los ingredientes extravagantes que del control del sofrito, el caldo, el arroz y el fuego. Para el chef Fran Rosat, hay una regla decisiva: una vez distribuido el arroz, no hay que revolverlo

El movimiento libera almidón y modifica la textura. En lugar de obtener granos firmes que absorben el caldo sin volverse cremosos, el resultado se acerca al de un risotto. Además, la cuchara dificulta la formación pareja del socarrat

Las tres bases de la preparación

Rosat señala que el sofrito, el caldo y el punto del arroz concentran el 80 por ciento del trabajo. El sofrito necesita tiempo y fuego controlado para concentrar sabor sin quemarse

El caldo debe tener profundidad y adaptarse a los ingredientes. Para una paella de mar, puede prepararse con cabezas de langostinos, carcasas de pescado, cebolla y zanahoria. Su intensidad debe acompañar al arroz sin ocultar el sabor principal

El chef recomienda utilizar arroz de grano corto. En Argentina trabaja con arroz pulido de Entre Ríos, mientras que el arroz bomba español es una referencia tradicional que puede resultar más difícil de conseguir o más costosa. La clave es conocer cuánto líquido absorbe cada variedad

El sonido que anuncia el socarrat

El socarrat es la capa tostada que queda en el fondo de la paellera. No se obtiene quemando el arroz desde el comienzo, sino esperando a que el líquido se absorba

Cuando ya no se ve caldo y aparece un chisporroteo suave, se puede aumentar apenas el fuego durante unos segundos. Si todavía queda líquido y la llama sube demasiado, el fondo puede quemarse antes de que el arroz termine de cocinarse

La paellera debe repartir el calor de manera uniforme. Si la hornalla doméstica es más pequeña que el recipiente, puede ser necesario girarlo con cuidado, sin revolver los granos

Ingredientes que cambian el resultado

Rosat considera esenciales el arroz corto, un sofrito trabajado, un caldo con cuerpo, azafrán y productos de calidad. En cambio, descarta la crema, el queso rallado y el chorizo

Según su explicación, el embutido libera grasa y puede tapar el sabor de los mariscos. El queso, en tanto, transforma la preparación en otro plato. La paella admite variantes regionales y familiares, pero su recomendación busca preservar el equilibrio y la textura del estilo que cocina

Rosat creció en Mar del Plata, cerca del puerto y de la actividad pesquera de su familia, y trabajó en el País Vasco y en Canarias. Esa experiencia se refleja en una versión que prioriza pescados, mariscos y productos accesibles en Argentina