La satisfacción durante la adultez podría estar más relacionada con la capacidad de valorar lo que se tiene que con la acumulación constante de nuevos logros. Esa es la perspectiva del doctor Arthur Brooks, profesor de la Universidad de Harvard e investigador especializado en bienestar
Según Brooks, muchas personas pasan su juventud buscando más dinero, poder, placer y reconocimiento. Sin embargo, alcanzar nuevos objetivos no garantiza una vida más feliz. Al llegar a la mediana edad, propone modificar esa lógica y comenzar a seleccionar qué deseos siguen siendo verdaderamente importantes
Revisar las metas y reducir la presión del reconocimiento
El académico plantea que existen dos caminos para aumentar la satisfacción: continuar acumulando o aprender a necesitar menos. Esta segunda alternativa requiere revisar las expectativas personales y aceptar que no todos los objetivos perseguidos son indispensables para el bienestar
Una de sus propuestas consiste en anotar las principales metas y preguntarse si conservarían su importancia aunque nadie más supiera que fueron alcanzadas. Si la respuesta es negativa, el objetivo podría estar impulsado principalmente por el deseo de impresionar y no por un propósito personal
Brooks también sostiene que el bienestar puede mejorar cuando el éxito deja de medirse exclusivamente por el estatus y comienza a vincularse con el servicio a los demás. En investigaciones sobre satisfacción en la mediana edad, las personas que desplazaron su ambición desde el reconocimiento hacia el servicio informaron con el tiempo un mayor sentido de propósito y relaciones más profundas, especialmente entre los hombres
Gratitud, vínculos y sentido de propósito
La gratitud es otra práctica asociada con el bienestar. Daniel Levitin, profesor emérito de Psicología y Neurociencia de la Universidad McGill, recomienda reconocer aquello que ya forma parte de la vida. Según su planteo, esta práctica puede favorecer emociones positivas y activar los circuitos cerebrales relacionados con el placer
Envejecer también puede implicar abandonar ciertas expectativas y concentrar la energía en actividades y vínculos significativos. Las amistades, la familia y la participación comunitaria pueden adquirir más relevancia que la búsqueda permanente de posesiones o reconocimiento