Jennifer Aniston contó que modificó su manera de entrenar. Durante años creyó que una sesión solo era efectiva si duraba entre 45 minutos y una hora, con ejercicios como correr en una cinta o hacer aeróbica
Ahora prioriza sesiones más breves y, según explicó, puede notar una diferencia con 20 minutos de ejercicio. La actriz es embajadora de Pvolve, un método de bajo impacto que combina fuerza funcional, pilates, resistencia y movilidad articular
La fuerza como eje del entrenamiento
Aniston señaló que el entrenamiento de fuerza fue la variante que más beneficios le aportó, tanto para su salud como para su aspecto físico. También afirmó que aprender más sobre el cuerpo le permitió sentirse más fuerte de lo que había imaginado
Para sostener la motivación, se repite que cualquier persona puede hacer 20 minutos de actividad. La estrategia, aclaró, está pensada para los momentos en que faltan ganas, pero no hay cansancio ni dolor muscular
Un esquema alimentario sin restricciones estrictas
La actriz acompaña el movimiento físico con una alimentación equilibrada. Su esquema es 80/20: el 80% del tiempo elige comidas saludables y balanceadas, mientras que el 20% restante se permite comer lo que quiere sin privarse
Entre sus preparaciones habituales menciona un licuado con bananas, cerezas, moras, polvo de vegetales verdes, péptidos de colágeno, cacao en polvo, gotas de stevia y leche de almendras
Qué propone el método Pvolve
La práctica busca imitar movimientos cotidianos mediante el peso corporal o elementos adicionales. De acuerdo con la explicación del entrenador Alejandro Mezzarapa, puede trabajar el tronco superior, los hombros, la espalda, los abdominales y el tren inferior
Entre los beneficios señalados se encuentran el fortalecimiento muscular, la movilidad, la estabilidad y la conexión entre el cuerpo y la mente. La intensidad puede ajustarse a la condición física de cada persona: se puede comenzar usando el propio peso y sumar elementos a medida que aumentan la confianza y la destreza