La construcción de una escuela primaria permitió descubrir un esqueleto humano de aproximadamente 7000 años en el barrio de Möckern, en Leipzig, Alemania
El hallazgo se produjo durante una excavación arqueológica preventiva iniciada en julio de 2026, antes del comienzo de las obras, sobre un terreno de más de 5000 metros cuadrados
Según las autoridades arqueológicas de Sajonia, se trata de la sepultura más antigua identificada hasta ahora dentro de los límites de la ciudad
Una sepultura junto a una antigua construcción
Los restos aparecieron dentro de una fosa ubicada junto a una estructura antigua. La persona había sido enterrada sobre su costado izquierdo, con las piernas flexionadas hacia el cuerpo, una posición funeraria utilizada por algunas comunidades del Neolítico
Por el momento, los investigadores no pudieron establecer el sexo biológico ni la edad de la persona. También esperan determinar si el material genético se conservó lo suficiente para realizar estudios de ADN sobre su origen y sus posibles vínculos con otras poblaciones
Huellas de un asentamiento agrícola
La tumba formaba parte de un asentamiento relacionado con la cultura de la cerámica de bandas, desarrollada en Europa central entre aproximadamente 5500 y 4500 antes de Cristo
Sus comunidades practicaban la agricultura y la ganadería, y construían viviendas permanentes. En el terreno se identificaron huellas de varias edificaciones de madera, incluida una estructura de unos 30 metros de longitud
La excavación también permitió recuperar hachas, hoces, fragmentos de cerámica y huesos de animales domésticos
El suelo ayudó a conservar los huesos
La preservación del esqueleto estaría relacionada con las características del terreno. La presencia de cal y la baja acidez del suelo favorecieron la conservación de los huesos durante miles de años
El sitio había sido ocupado previamente por edificios construidos en la década de 1960, que fueron demolidos para levantar la nueva escuela
La investigación comenzó por la cercanía de un yacimiento de la Edad del Bronce, pero los especialistas encontraron vestigios mucho más antiguos. La antigüedad fue estimada a partir del contexto arqueológico y todavía no se había comunicado una datación directa de los huesos
Los próximos estudios podrían aportar información sobre la persona enterrada y sobre las costumbres de las primeras comunidades agrícolas que habitaron la región