José María Poirier sostiene que la visita de León XIV puede abrir una conversación sobre la pobreza, la fragmentación social y la convivencia política en la Argentina. Sin embargo, advierte que el impacto real del mensaje dependerá de la capacidad de la sociedad y de sus dirigentes para escucharlo y traducirlo en acciones
Periodista, director de la revista Criterio y formado en Filosofía en la Universidad Lateranense de Roma, Poirier describe al Papa como un hombre sereno, reflexivo y dispuesto a escuchar antes de tomar decisiones. También destaca su experiencia internacional: Robert Prevost conoció los cinco continentes durante su tarea como superior general de la Orden de San Agustín y tuvo contacto con episcopados de todo el mundo al frente del Dicasterio para los Obispos
Un mensaje sobre pobreza y convivencia
Para Poirier, es razonable esperar que León XIV promueva la paz, la cordura, la convivencia y la pacificación de los ánimos. La pobreza y la división social, afirma, estarán entre los principales problemas abordados durante la visita
El entrevistado, de 76 años, considera que el Papa puede llamar la atención sobre la crisis argentina, pero rechaza la idea de que una figura religiosa pueda resolver por sí sola los conflictos de una sociedad. Como ejemplo, recuerda que después de sus visitas a París, Lourdes y Metz se produjeron nuevas manifestaciones violentas en Francia
Según su análisis, la principal contribución de León XIV podría estar en su defensa del respeto por las instituciones. Poirier cree que esa mirada institucional sería especialmente valiosa para un país cuya vida pública describe como frágil y pendular
La disputa política por la figura del Papa
Poirier considera inevitable que tanto el Gobierno como la oposición intenten asociarse con la figura y los mensajes de León XIV. A su entender, esa apropiación política podría resultar inconveniente, sobre todo si se busca utilizar al Papa como respaldo partidario
También señala que los llamados contra la crispación y la descalificación política tuvieron un efecto limitado en otros países. Menciona el enfrentamiento entre Pedro Sánchez y la oposición en España, además de la polarización entre la ultraderecha y la ultraizquierda en Francia
El peso de la Iglesia argentina
En el ámbito eclesiástico argentino, Poirier rescata el trabajo de Ángel Rossi, Marcelo Colombo y Jorge Lozano, junto con el aporte de figuras retiradas como Jorge Casaretto. Al mismo tiempo, sostiene que la dirigencia actual perdió peso y prestancia en comparación con generaciones anteriores
Su evaluación distingue entre la influencia política y la presencia social de la Iglesia. Mientras no observa un peso político decisivo, sí reconoce una participación mayor en el campo social
Continuidad y cambios en el Vaticano
Poirier afirma que Francisco dejó una sensibilidad social renovada, aunque también sostiene que su desconfianza hacia el mundo intelectual debilitó parte del ámbito episcopal. En contraste, espera que León XIV favorezca una recuperación de la relación entre la Iglesia y la cultura
Según su interpretación, el nuevo Papa continúa las reformas iniciadas por Francisco, especialmente en torno a la sinodalidad, la apertura y la corresponsabilidad. Lo describe como alguien capaz de escuchar y delegar, pero también de aplicar medidas firmes cuando considera que son necesarias
Finalmente, destaca que la nacionalidad estadounidense de León XIV le permite dirigirse con claridad a Donald Trump y cuestionar sus decisiones cuando lo considera necesario