Rosario Central derrotó 2-0 a Estudiantes de Río Cuarto en el Gigante de Arroyito, pero el festejo terminó convertido en una escena insólita. Mientras el equipo rosarino esperaba novedades del partido entre Boca y Defensa y Justicia, algunos hinchas entendieron que el gol de Enner Valencia había sido anulado
La confusión provocó una celebración anticipada. Un grupo numeroso invadió el campo de juego y varios futbolistas se sumaron a la sorpresa, convencidos de que Central había obtenido el campeonato. “¡Vamos, Central!, ¡Dale, campeón!”, gritaban algunos simpatizantes
El desenlace real fue diferente: Boca ganó el título con el gol convertido en la última jugada. La noticia debió ser explicada a los hinchas que todavía festejaban en el estadio y sus alrededores
Una expulsión revisada por el VAR
El partido también tuvo una acción determinante. Gastón Ávila fue expulsado a los 24 minutos por una infracción sobre el arquero Francisco Gualtieri, luego de que el árbitro Hernán Mastrángelo revisara la jugada a pedido del VAR, a cargo de Héctor Paletta
Ávila había intentado desviar un tiro libre ejecutado por Jaminton Campaz, pero impactó con la plancha contra el cuerpo del arquero. En un primer momento recibió una tarjeta amarilla. Después de observar las repeticiones, Mastrángelo modificó la sanción y lo expulsó por juego brusco grave
A pesar de quedar con diez jugadores, Central sostuvo la victoria. Emanuel Coronel marcó el segundo gol con una volea de zurda desde afuera del área, después de controlar un rechazo rival con el pecho
Con este resultado, Rosario Central terminó primero en la zona B con 34 puntos y jugará los octavos de final en su estadio frente al octavo de la zona A, Gimnasia de Mendoza. El rival podría cambiar según el resultado de Newell’s