ASUNCIÓN.– Pedro Alliana asumió la presidencia de Paraguay después de la destitución de Santiago Peña, quien fue condenado por el Senado tras un proceso político de dos días. La votación terminó con 44 votos a favor, luego de que Peña presentara su dimisión al perder el respaldo de su partido

Alliana, de 52 años, completará el mandato presidencial hasta 2028. Su llegada al poder se produjo mientras policías y fiscales acudían al domicilio de Peña en Asunción para comunicarle una orden de arresto. La fiscalía informó que el exmandatario permanecería detenido en su casa y que debía presentarse ante las autoridades el sábado

Una transición marcada por la crisis bancaria

La salida de Peña se aceleró después de la intervención de Ueno Bank, una entidad financiera digital con la que el exmandatario había mantenido vínculos comerciales. Su renuncia no fue aceptada formalmente, por lo que el proceso de destitución continuó y dejó al país en un período de incertidumbre política

Peña fue acusado de presuntos conflictos de intereses, manipulación de la supervisión regulatoria y participación en un encubrimiento institucional relacionado con el banco. Las autoridades también ejecutaron la orden de detención mientras un grupo de manifestantes protestaba frente a su domicilio

Apoyo regional y preocupación por la estabilidad

Brasil manifestó su disposición a trabajar con el nuevo gobierno de manera abierta y cooperativa, además de avanzar en la integración sudamericana. Luiz Inácio Lula da Silva también expresó su intención de recibir próximamente a Alliana en Brasilia

Chile felicitó al nuevo presidente y vinculó el cambio de gobierno con la necesidad de preservar la estabilidad institucional. Estados Unidos destacó la importancia estratégica de su relación con Paraguay, mientras México le deseó éxito a Alliana y expresó su voluntad de profundizar la cooperación bilateral

Al mismo tiempo, Brasil señaló que una de sus principales preocupaciones era evitar una escalada de la inestabilidad social y resolver la crisis bancaria sin que derivara en disturbios de mayor alcance. Taiwán afirmó que seguía de cerca la evolución política y sostuvo que sus vínculos con Asunción no se habían visto afectados

En su primer discurso como presidente, Alliana prometió compensar a las personas afectadas por el colapso financiero y aseguró que no quedarían solas frente a las consecuencias de la crisis