La nueva película de Mariano Llinás sobre Jorge Luis Borges surgió de un encargo documental y terminó transformándose en una obra cinematográfica de más de cinco horas. El director comenzó a filmar algunos planos en Ginebra a principios de 2023 y registró otros materiales en Nueva York, en mayo de ese año
El punto de partida fue el traslado y la reunión de una importante colección de manuscritos y textos sobre Borges con el especialista Ernesto Montequín. Durante el registro, Llinás advirtió que la manipulación de esos papeles podía contener una película distinta de la prevista
Una vida narrada a través de sus objetos
En lugar de recurrir a una biopic tradicional, con actores interpretando al escritor, el director eligió construir una biografía literaria basada en documentos, objetos, lugares y rastros materiales. La selección y el ordenamiento del archivo proponen una secuencia cronológica de la vida de Borges
Entre los elementos que aparecen están los tigres vinculados con El hacedor, un texto escrito por Borges a los seis años en inglés, en el que aparece por primera vez la palabra “laberinto”, y un escrito dirigido a su hermana como prólogo de un libro de poemas
La película no contiene entrevistas. Predominan las imágenes, los textos y la voz en off de Llinás, con apenas algunos fragmentos del audio original de Borges, entre ellos un disco en el que el escritor lee sus propios textos
El mito como material de trabajo
Abordar a una figura tan ligada a su propia leyenda implicó, para Llinás, enfrentarse con un problema particular: Borges había trabajado durante toda su vida en la construcción de una biografía literaria. Sus textos estaban llenos de pistas y alusiones que podían referirse a sí mismo
Frente a esa mitología, los objetos funcionaron como aliados concretos. Permitieron filmar huellas palpables sin intentar reproducir directamente al escritor. La película incluso plantea, de manera provisoria, la posibilidad de que Borges haya dejado preparado el material para que otros escribieran su biografía desde el futuro
Esa hipótesis es abandonada rápidamente dentro del relato. El director la vincula, con humor, al temor de que esa idea complicara la negociación con la heredera de Borges
Una forma independiente de hacer películas
La película también expresa el modo de trabajo de El Pampero Cine, el grupo integrado por Llinás, Laura Citarella, Alejo Moguillansky y Agustín Mendilaharzu. La convicción central del colectivo es producir sin jefes y apartarse de los esquemas industriales, aunque sus películas hayan recibido apoyos municipales o de secretarías de cultura
Las decisiones se discuten dentro del grupo, pero no bajo una estructura jerárquica. Si alguno de sus integrantes cuestiona una escena o una idea, Llinás puede modificarla por confianza en el criterio de sus compañeros, no por obediencia a una autoridad
Esa independencia también permite desafiar las duraciones habituales. Para el director, una película puede durar 80 minutos o convertirse en una experiencia extensa; las dos horas le parecen una medida particularmente poco eficaz. La obra sobre Borges supera las cinco horas y busca establecer una relación más profunda con el público
La comedia como manera de mirar
En la conversación, Llinás relaciona su cine con una infancia marcada por la literatura, la imaginación, los viajes y el humor. Antes de pensar en el cine imaginaba una vida ligada al rock, pero encontró en las películas una combinación de exploración, memoria y construcción de ficciones
También identifica la comedia como el género que organiza su mirada. Para él, el humor distingue las formas de habitar el mundo y atraviesa tanto su vida familiar como su relación con el trabajo artístico
La película sobre Borges llegará a las salas locales hacia noviembre. Entre los posibles proyectos futuros, Llinás menciona una biografía de Ernesto Montequín o una nueva exploración del personaje ficticio que aparece hacia el final de la obra