Los términos sismo, temblor y terremoto se relacionan con los movimientos de la corteza terrestre, aunque su uso puede variar según la intensidad y las consecuencias
Se llama sismo a cualquier movimiento de la corteza, sin importar su intensidad ni los daños ocasionados. La palabra temblor suele utilizarse cuando el movimiento es leve y no provoca daños. En cambio, terremoto se emplea para describir un movimiento de mayor magnitud, capaz de causar víctimas o destrucción severa en las edificaciones
Cómo se origina el movimiento
Un sismo o terremoto comienza con una liberación repentina de energía dentro de la Tierra. La causa más común es el movimiento de las placas tectónicas, especialmente en zonas de fallas
Las placas pueden chocar o deslizarse entre sí. La fricción acumula una gran tensión y, cuando esta se libera, produce vibraciones masivas conocidas como ondas sísmicas. Estas ondas se trasladan a través de la roca y avanzan hacia la superficie
Recomendaciones después de un sismo
Si es posible, hay que verificar si hay personas heridas y ayudar a los demás. También es importante alejarse de edificios o estructuras dañadas
No se deben utilizar fósforos ni encendedores, ya que puede haber fugas de gas. Además, conviene mantenerse informado y seguir las instrucciones de las autoridades