Mantenerse en movimiento después de los 60 años puede contribuir a preservar la autonomía y la calidad de vida. Los ejercicios adaptados permiten trabajar la fuerza y la movilidad sin que la edad sea un impedimento

Kate Nolte, entrenadora de 47 años, practica junto con su madre Suki, de 83, una rutina breve basada en nueve movimientos. La propuesta forma parte de Quick Minutes, una plataforma de entrenamiento que Suki comenzó a utilizar hace ocho meses

Según explicó Nolte, su madre sostiene la práctica todos los días y notó mejoras en su fuerza, flexibilidad, equilibrio y resistencia. La intensidad puede ajustarse de acuerdo con las posibilidades de cada persona

La secuencia de nueve movimientos

Cada ejercicio puede realizarse durante aproximadamente un minuto. La rutina combina coordinación, equilibrio, movilidad y fuerza

  • Saltos: pequeños rebotes en el lugar. Como alternativa, pueden hacerse elevaciones alternadas de talones o una marcha suave.
  • Olas con los brazos: movimientos fluidos para activar los hombros y coordinar la parte superior del cuerpo.
  • Balanceo: balanceo controlado de los brazos acompañado por el movimiento del cuerpo.
  • Giros: rotaciones suaves del tronco, siempre dentro de un rango cómodo.
  • Patadas: elevación alternada de las piernas hacia adelante para trabajar las extremidades inferiores y el equilibrio.
  • Rotaciones: desplazamientos rotatorios del cuerpo orientados a mejorar la coordinación y la movilidad.
  • Movimiento de golf: imitación de un golpe de golf con una rotación suave del torso.
  • Puñetazos: extensión alternada de los brazos hacia adelante, como en un ejercicio de boxeo sin contacto.
  • Movimiento de reverencia: una pierna se lleva hacia atrás y cruza por detrás de la otra, con una flexión de rodillas adaptada a cada capacidad. Puede hacerse con apoyo.

Una rutina acompañada por otros hábitos

Además del entrenamiento, Suki camina por el vecindario, juega al pickleball, prioriza el consumo de proteínas en sus comidas y mantiene vínculos con su comunidad

La combinación de actividad física, recreación, alimentación y contacto social forma parte del estilo de vida activo que Nolte atribuye al bienestar de su madre a los 83 años