ASUNCIÓN. El Senado paraguayo comenzó a tratar el juicio político contra Santiago Peña con 44 legisladores presentes, mientras el sistema financiero atravesaba una jornada de fuerte incertidumbre
La sesión se inició a las 10.43, cuando el presidente del Senado, Basilio Núñez, puso en consideración el pedido de prórroga presentado por Peña. La solicitud buscaba obtener 72 horas adicionales para preparar su defensa
La oposición reclamó acelerar el proceso, aunque algunos legisladores señalaron que el mandatario debía comparecer personalmente o mediante un representante, porque se trata de un juicio oral y público. Desde el oficialismo se pidió un cuarto intermedio para analizar los pasos siguientes
El pedido de defensa fue rechazado
Al retomarse la sesión, 39 senadores votaron en contra de conceder la prórroga. Con esa decisión, el juicio político quedó formalmente iniciado
Luego se dispuso otro cuarto intermedio, considerado el último plazo para que Peña acudiera al recinto o enviara a su abogado. La mayoría de los legisladores permaneció en sus bancas a la espera de una eventual comparecencia
El proceso podía avanzar en las cinco sesiones previstas por el reglamento. La discusión política, sin embargo, ya se concentraba también en la sucesión presidencial
La sucesión quedó bajo discusión
Si Peña renuncia o es destituido, la Constitución paraguaya establece que el vicepresidente Pedro Alliana debe asumir la presidencia y completar el mandato hasta agosto de 2028. No sería necesaria una nueva elección ni una designación del Congreso
En caso de renuncia, el Parlamento debería aceptarla formalmente. Además, la Cámara de Diputados rechazó por 48 votos contra 30 iniciar un proceso contra Alliana, por lo que su continuidad en la línea sucesoria no enfrentaba ese obstáculo
Dentro del Partido Colorado también se evaluaba si convenía mantener a Alliana en el cargo o recurrir a otros niveles de la línea sucesoria, con el objetivo de evitar que el próximo gobierno comenzara debilitado
La crisis bancaria suma presión
La tensión política coincidió con la crisis desatada por la caída del Ueno Bank, entidad que tenía casi tres millones de clientes. El Banco Central del Paraguay puso en marcha un cronograma para devolver parte de los depósitos
Los primeros pagos alcanzaron a clientes que contaban con otra cuenta bancaria y podían operar con una entidad distinta. Muchos usuarios con menor experiencia financiera, incluidos algunos que habían ingresado recientemente al sistema, todavía debían esperar
El presidente del Senado afirmó que 800.000 clientes ya estaban cobrando. Aunque no se registraba una corrida generalizada ni una concurrencia masiva a las sucursales, ahorristas de distintos bancos expresaban preocupación y algunos preferían retirar su dinero
Durante la mañana, las plazas donde se habían producido enfrentamientos permanecieron prácticamente vacías. En cambio, aumentó lentamente la presencia de ahorristas frente al Congreso, mientras dentro del recinto avanzaba el proceso que podía definir el futuro inmediato de la presidencia paraguaya