Un método casero propone introducir un clavo en el tronco de un árbol frutal para estimular la aparición de flores y frutos. La idea se basa en provocar una situación de estrés que modifique el comportamiento de la planta
Según la jardinera Mariluz del Campo, el árbol podría interpretar la lesión como una amenaza y destinar más recursos a la reproducción, en lugar de concentrarse en su crecimiento. Así, la planta desarrollaría flores y frutos como una posible respuesta de supervivencia
Una teoría sin eficacia comprobada
No está demostrado que insertar un clavo aumente la producción de frutos. Aunque ciertas situaciones de estrés pueden influir en la floración de algunas plantas, una lesión no necesariamente genera un resultado beneficioso
Los riesgos de perforar el tronco
La perforación puede debilitar la estructura del árbol y facilitar el ingreso de hongos u otros organismos perjudiciales. Además, un clavo oxidado no asegura que la planta absorba nutrientes ni que produzca más frutos
Por ese motivo, no se recomienda usar esta técnica de manera habitual, especialmente en árboles jóvenes, debilitados o enfermos
Qué revisar cuando hay poca floración
La falta de flores o frutos puede estar relacionada con la exposición al sol, el riego, el tipo de suelo, la fertilización o las podas. También hay especies que necesitan varios años para comenzar a producir y otras que requieren un ejemplar compatible para lograr una polinización adecuada
Respetar los tiempos naturales del árbol y mantener condiciones de crecimiento apropiadas ofrece un enfoque más seguro que provocarle una herida en el tronco