Cada 25 de octubre se recuerda el fallecimiento de Alfonsina Storni, una de las figuras centrales de la literatura argentina y latinoamericana. Su poesía abordó el amor, la soledad y las convenciones sociales, con una mirada crítica sobre las desigualdades entre hombres y mujeres

De Suiza a la Argentina

Storni nació el 29 de mayo de 1892 en Sala Capriasca, Suiza. En 1896 emigró con su familia a la Argentina. Primero vivieron en San Juan y luego se instalaron en Rosario, Santa Fe

La situación económica familiar la llevó a trabajar desde joven. Después de la muerte de su padre, en 1906, trabajó en una fábrica de gorras mientras mantenía su interés por la literatura y el teatro. También participó en una compañía teatral itinerante y estudió magisterio rural en Coronda

La poeta, maestra y madre

En 1910 obtuvo el título de maestra. Un año después se trasladó a Buenos Aires en busca de nuevas oportunidades laborales y literarias

El 21 de abril de 1912 nació su hijo Alejandro, a quien crió sola en una época marcada por fuertes prejuicios hacia la maternidad fuera del matrimonio

Una escritura cada vez más crítica

Su carrera literaria cobró impulso en 1916 con la publicación de La inquietud del rosal. Luego aparecieron El dulce daño, Irremediablemente y Languidez, libro que recibió el Primer Premio Municipal de Poesía y el Segundo Premio Nacional de Literatura

Su obra comenzó ligada al modernismo y al romanticismo, pero evolucionó hacia una expresión más personal, crítica y experimental. En poemas como “Tú me quieres blanca” y “La loba” cuestionó las exigencias sociales impuestas a las mujeres

Además de la poesía, desarrolló una intensa actividad periodística y defendió la ampliación de los derechos de las mujeres. También mantuvo una estrecha amistad con el escritor Horacio Quiroga

Los últimos años

En 1935 fue operada de un cáncer de mama. Su salud se deterioró durante los años siguientes

El 25 de octubre de 1938 murió a los 46 años tras arrojarse voluntariamente desde el espigón del Club Argentino de Mujeres, en la playa La Perla de Mar del Plata. Poco antes había escrito el poema “Voy a dormir”

“Las palabras se secan como ríos y los besos se secan como rosas, pero por cada muerte siete vidas buscan los labios demandando aurora”, escribió Storni