El Banco Central del Paraguay intervino Ueno Bank tras detectar un fuerte deterioro de sus indicadores de solvencia e irregularidades en créditos otorgados a empresas vinculadas con accionistas de la entidad
La medida suspendió el acceso de los clientes a sus ahorros durante al menos 15 días. También quedaron interrumpidos los servicios digitales, el uso de tarjetas y la atención habitual en las sucursales
Una caída de solvencia que activó la intervención
Ueno Bank, perteneciente al Grupo Vázquez, tenía alrededor de 2,9 millones de clientes. Su índice de solvencia descendió al 5,56%, frente a un mínimo regulatorio del 12%
Las inspecciones detectaron deficiencias en la evaluación de riesgos, inconsistencias en la información utilizada para aprobar préstamos y operaciones con empresas relacionadas con los accionistas
Las revisiones contables obligaron a ajustar más de 1,6 billones de guaraníes, lo que deterioró de manera significativa el patrimonio del banco. Además, la entidad no pudo reponer un encaje legal de US$70 millones
La intervención se produjo pocos días después de que Ueno anunciara una capitalización de US$100 millones. El regulador afirmó que el objetivo es preservar los activos y encontrar una salida que proteja a los depositantes
Qué cobertura tienen los depósitos
La entidad registraba depósitos por aproximadamente US$2836 millones a septiembre. En Paraguay, el Fondo de Garantía de Depósitos cubre hasta 228,3 millones de guaraníes por persona y por entidad, una suma equivalente a unos US$38.000
Las estimaciones oficiales indican que cerca del 97% de los depositantes, unos 2,8 millones de personas, tendría sus ahorros completamente cubiertos por ese mecanismo
El 3% restante, alrededor de 87.000 ahorristas, podría tener dificultades para recuperar de inmediato la parte que supere el límite garantizado. La recuperación de esos fondos dependerá de los activos disponibles, del proceso de resolución y de las decisiones de las autoridades
La exposición de los fondos públicos
Ueno también administra recursos públicos. Entre ellos hay unos US$380 millones del Instituto de Previsión Social, vinculados con fondos de seguridad social y jubilaciones de aproximadamente 32.000 personas
El total de fondos públicos administrados por la entidad se estima entre US$800 millones y US$850 millones
Ante la crisis, el presidente Santiago Peña anunció que impulsará con el Congreso una ley para acelerar el uso del Fondo de Garantía y facilitar la devolución de los depósitos. También sostuvo que el problema está concentrado en Ueno Bank y no representa una crisis generalizada del sistema bancario paraguayo
Detenciones y embargos sobre los accionistas
La Fiscalía abrió una investigación penal por presunta lesión de confianza y otros delitos, a partir de una denuncia del Banco Central. Ocho directivos y ejecutivos vinculados con Ueno fueron detenidos
Entre ellos se encuentran Federico Miguel Vázquez Villasanti, fundador y vicepresidente primero del banco; Juan Manuel Gustale Cardoni, presidente de la entidad; y Diana Leticia Mongelós González, vicepresidenta segunda. También fueron arrestados Julio Daniel Rey Fernández, Mariana Torres Rubiani, Alejandro Gómez Abente, Diego Fernando Duarte Schussmuller y Miguel Ángel Almada Frutos
La Justicia ordenó embargos preventivos por US$70 millones y 1,62 billones de guaraníes sobre bienes de directivos y sociedades accionistas, entre ellas U Paraguay, U Holdings y Grupo Vázquez
La medida busca impedir la venta o transferencia de activos durante la resolución y preservar recursos que eventualmente puedan destinarse a cubrir las obligaciones con los depositantes
El impacto político y la salida del regulador
El caso también abrió cuestionamientos políticos por los vínculos comerciales previos entre Santiago Peña y el grupo propietario del banco. Peña fue accionista de Ueno Holding hasta 2025, cuando dejó la sociedad
La crisis provocó además la renuncia de Carlos Carvallo, presidente del Banco Central desde 2023 y ex titular de Financiera Ueno. Su salida se produjo a pedido de Peña, en medio de las críticas por la supervisión de la entidad
Liana Caballero asumió entonces la conducción interina del Banco Central. La oposición, por su parte, inició una ofensiva para promover un juicio político contra Peña y el vicepresidente Pedro Alliana