Los demócratas ganaron las elecciones de medio término en Estados Unidos y retomaron el control de ambas cámaras del Congreso. El resultado se produjo en una jornada marcada también por el alejamiento de los votantes latinos respecto de Donald Trump

El partido no conseguía recuperar simultáneamente la Cámara de Representantes y el Senado desde 2006. Sin embargo, su nueva mayoría en el Senado no será suficiente para superar por sí sola el bloqueo parlamentario. Además, el presidente mantiene la capacidad de vetar leyes

Una victoria más amplia de lo previsto

Los demócratas se impusieron en varios estados de tendencia republicana, con resultados que superaron las expectativas previas. El desempeño puede influir en la preparación de las elecciones presidenciales de 2028

El cambio entre los votantes latinos

El voto latino no se comportó como en 2024. En aquella elección, Trump había perdido ese segmento por cinco puntos, en parte por el malestar con la inflación y la expectativa de una reducción de los precios

Como esas expectativas no se cumplieron y las deportaciones alcanzaron también a personas que no pertenecían al grupo de delincuentes peligrosos que el presidente había prometido priorizar, el respaldo latino se modificó. La comunidad, de todos modos, no constituye un bloque uniforme: sus prioridades varían entre el sur de Florida, el sur de Texas, California y Nueva York

El giro electoral en Texas

James Talarico ganó una banca en el Senado por unos 12 puntos y se convirtió en el primer demócrata que Texas envía a esa cámara desde 1988. Gina Hinojosa, por su parte, ganó la gobernación por siete puntos

El partido también sumó dos distritos de la Cámara de Representantes que Trump había ganado en 2024 por al menos 14 puntos

Cuándo comienza el nuevo Congreso

Los legisladores electos asumirán sus cargos al mediodía del 3 de enero de 2027, según establece la Vigésima Enmienda de la Constitución. Hasta ese momento, el Congreso actual, que mantiene mayoría republicana, continuará en funciones

Para aprobar una nueva ley se necesita el respaldo de ambas cámaras y la firma presidencial. El resultado electoral no cambia por sí mismo las normas migratorias vigentes: cualquier modificación dependerá del proceso legislativo

Los porcentajes referidos al voto latino surgen de encuestas a votantes y no de conteos oficiales