Fernando Confessore murió a los 58 años durante la madrugada del viernes 16 de octubre, luego de sufrir un paro cardíaco en su casa
Tras un llamado al 911, personal del SAME llegó al domicilio y realizó maniobras de RCP, pero no logró reanimarlo. La noticia provocó numerosas muestras de afecto de amigos, colegas y seguidores
En los días posteriores, su hija mayor publicó una carta en la que expresó el dolor por la pérdida y la dificultad para comprender su ausencia. También recordó escenas de la vida familiar: sus pronósticos, los mates en el jardín, el estudio de italiano y las reuniones para compartir pastas, asado o hamburguesas
La joven destacó que los recuerdos más tristes suelen transformarse en sonrisas cuando aparece alguna anécdota relacionada con el carácter ocurrente, sencillo y espontáneo de su padre
También mencionó algunas de sus costumbres: la preocupación por los horarios, el lugar preciso donde estacionaba, la necesidad de que el tanque de combustible no bajara de un cuarto y su resistencia a modificar los planes
La familia recibió miles de mensajes de cariño, que continúa leyendo y respondiendo dentro de sus posibilidades. En la carta, su hija valoró los 30 años en los que Confessore ingresó a los hogares para brindar el pronóstico y orientar a la gente sobre cómo vestirse
Confessore llevaba 40 años de relación con Paula Franco y tenía tres hijas. Julieta, de 27 años, terminó en 2024 la carrera de Ingeniería Química en la Universidad Tecnológica Nacional. Candela es maquilladora especializada en novias, quinceañeras y eventos sociales, con atención en CABA y Pinamar. Jimena, de 24 años, estudia Arquitectura en la Universidad de Buenos Aires
El mensaje estuvo acompañado por varias postales familiares y por una despedida en la que su hija manifestó que espera que el dolor disminuya con el tiempo y reafirmó el amor de toda la familia