Evangeline Lilly alcanzó reconocimiento internacional por su papel de Kate Austen en Lost, pero con el tiempo decidió apartarse de los sets y de la exposición pública. Según explicó, la fama siempre representó un costo difícil de aceptar
“Preferiría un puesto más tranquilo. Siempre odié ser famosa”, expresó la actriz. Aunque actuar era uno de sus grandes sueños, describió la popularidad como el precio asociado al éxito profesional
Una decisión difícil
Lilly admitió que alejarse del reconocimiento no fue sencillo. La aprobación del público le producía una sensación gratificante y, durante el proceso, atravesó momentos de miedo y dudas. Finalmente, sostuvo que tomó la decisión con plena convicción
Con el paso del tiempo, afirmó sentirse liberada y aseguró haber encontrado una confianza renovada. También relacionó su nueva etapa con sus convicciones espirituales y dijo que su salud mejoró considerablemente después de su retiro
Los problemas de salud
Durante su ausencia, la actriz también habló públicamente sobre distintas afecciones. En enero, contó que tenía daño cerebral como consecuencia de una lesión cerebral traumática que sufrió después de desmayarse en una playa de Hawái
Lilly explicó que esa situación había afectado sus capacidades cognitivas y agradeció las muestras de preocupación y apoyo que recibió
El retiro y una nueva etapa
La actriz, de 47 años, había anunciado su retiro definitivo en 2024. En aquella oportunidad, señaló que se sentía satisfecha al seguir su propia visión de vida, aunque reconoció que abandonar el camino más evidente podía generar temor
También dejó abierta la posibilidad de regresar algún día a Hollywood. Por ahora, afirmó que se encuentra en el lugar que desea y que está preparada para esta nueva etapa