La campaña agrícola 2026/27 se encamina hacia una producción superior a la del ciclo anterior, aunque el aumento de los costos operativos plantea un desafío para los márgenes de los productores
La cosecha conjunta de soja, maíz, trigo, girasol, sorgo y cebada alcanzaría los 157,9 millones de toneladas, un 0,5% más que los 157,1 millones registrados en la campaña precedente. El maíz aportaría 66 millones de toneladas y la soja, 53,6 millones, con subas interanuales estimadas del 3% y del 7%, respectivamente
Más producción, menor capacidad de compra
El aumento del volumen no se traduce necesariamente en una mejor rentabilidad. En septiembre de 2026, los costos operativos crecieron a un ritmo superior al de los precios de los granos, lo que deterioró la relación entre la producción y los insumos necesarios para sostener la actividad
La soja alcanzó los US$371,1 por tonelada, un 19% más que un año antes. El maíz llegó a US$196,6, con una mejora interanual del 9%. Ambos incrementos quedaron por debajo de la evolución de algunos gastos clave
El gasoil y los fletes, entre las mayores presiones
El precio del gasoil aumentó un 58% interanual y quedó un 32% por encima del promedio de los últimos cinco años. Para comprar un litro se necesitaron 4,4 kilos de soja, un 33% más que un año atrás, o 8,4 kilos de maíz, un 45% más que en septiembre de 2025
El costo de un flete de 300 kilómetros subió un 15% interanual. Cubrirlo demandó 106 kilos de soja, un 7% más que el promedio histórico, y 200 kilos de maíz, un 17% por encima de esa referencia
La mano de obra rural también se encareció, con un aumento del 29% interanual. El gasto requirió 2,2 toneladas de soja, un 9% más que un año antes, o 4,1 toneladas de maíz, un 19% más
Algunos fertilizantes mejoraron su relación con los granos
El comportamiento fue diferente en ciertos insumos. El glifosato llegó a US$4,7 por litro, con una suba interanual del 19%, aunque se mantuvo un 32% por debajo de su promedio histórico
Para adquirir un litro se necesitaron 12,7 kilos de soja, la misma relación que un año antes y un 34% más favorable que la media de los últimos cinco años. En el caso del maíz, fueron necesarios 23,9 kilos, un 9% más que un año antes, aunque un 27% por debajo del promedio quinquenal
El fosfato monoamónico registró un precio de US$990,2 por tonelada, con aumentos del 4% interanual y del 2% frente al promedio histórico. Como esas variaciones fueron inferiores a las de la soja y el maíz, mejoró la capacidad de compra de ambos cultivos frente a ese fertilizante
La urea alcanzó los US$624,8 por tonelada, prácticamente sin cambios interanuales y un 15% por debajo de su promedio histórico. Esa evolución favoreció especialmente al maíz