Muchos envoltorios, paquetes y envases flexibles no ingresan a los circuitos tradicionales de reciclaje y terminan junto con los residuos comunes. Para recuperarlos, Fundación Regenerar relanzó la iniciativa ReBotellas
El método consiste en introducir plásticos de un solo uso dentro de una botella PET limpia y seca. Los materiales deben comprimirse de forma constante para aprovechar al máximo el espacio disponible. También se recomienda cortar los elementos grandes y utilizar un palo para presionarlos desde la boca del envase
Qué materiales se pueden incluir
Entre los residuos admitidos están los vasos, platos y cubiertos descartables; bolsas; sachets de leche o yogur; papel film; paquetes de alimentos; blísters de medicamentos; máquinas de afeitar sin navajas; lapiceras sin resorte metálico y cepillos de dientes plásticos
En cambio, no deben colocarse papel, cartón, metal, telgopor, telas, yerba, envases tetra pack, guantes de látex ni residuos orgánicos
La preparación define el resultado
Los principales errores son mezclar materiales no permitidos, cargar residuos sucios o húmedos y dejar la botella con demasiado aire. La comida, la humedad y la baja compactación pueden producir olor y descomposición durante el almacenamiento, y hacer que el envase ya no pueda reciclarse
Cuando las ReBotellas llegan a la planta, se controla y clasifica el material. Luego puede transformarse en madera plástica y en bloques para distintas aplicaciones
Del acopio a la comunidad
El programa cuenta actualmente con puntos de recepción en Vicente López y un mapa actualizado para consultar los lugares de entrega. La organización trabaja para ampliar la red a otros municipios de la Provincia de Buenos Aires y convoca a municipios, instituciones, empresas, comercios y organizaciones
La propuesta también busca establecer un sistema de trazabilidad y vincular los materiales recuperados con infraestructura, espacios de encuentro y juegos en las comunidades. Como parte de sus 15 años, la Fundación Regenerar presentó el Laberinto ReBotellas, una instalación de 100 m² construida con más de 7.000 bloques de plástico recuperado
La iniciativa se complementa con actividades de educación ambiental, limpiezas comunitarias y acciones de cuidado de áreas naturales. Su objetivo es que una práctica doméstica organizada pueda integrarse a un circuito de valorización con impacto ambiental y social