La participación del Gobierno argentino en el operativo que permitió la salida del senador brasileño Flavio Bolsonaro desde Brasil hacia Estados Unidos profundizó el deterioro de la relación política entre Buenos Aires y Brasilia

Bolsonaro realizó un paso breve y discreto por Misiones antes de continuar viaje hacia Guayaquil y Miami. El episodio se produjo pocos días después de que Javier Milei decidiera no reconocer oficialmente el triunfo de Luiz Inácio Lula da Silva en la segunda vuelta electoral brasileña

La relación entre ambos gobiernos ya atravesaba un período de tensión. Milei respaldó a Bolsonaro durante la campaña electoral y participó del lanzamiento de su candidatura en San Pablo, a fines de julio. Además, el Presidente argentino y Lula suelen evitarse en los encuentros regionales e internacionales en los que coinciden

Desde agosto, los dos países redujeron su representación diplomática a la categoría de encargados de Negocios. En ese contexto, se considera poco probable que Daniel Raimondi regrese próximamente como embajador argentino en Brasil, al igual que Julio Bitelli a la embajada brasileña en Buenos Aires

Un reconocimiento que no llegó

Tras las elecciones, Milei ordenó que no hubiera un reconocimiento oficial al ganador. El portavoz Adrián Ravier afirmó que el Gobierno había tomado nota del resultado, aunque sostuvo que Argentina y Brasil continuarían trabajando dentro del Mercosur pese a sus diferencias ideológicas

La postura no fue uniforme dentro del oficialismo. Patricia Bullrich sostuvo que la voluntad expresada en las urnas debe respetarse, aunque cuestionó el uso de una Justicia que consideró no imparcial en las causas contra los Bolsonaro

Los aliados de Pro también marcaron distancia. En un comunicado afirmaron que Brasil ya había elegido y reclamaron una política exterior capaz de dialogar más allá de las diferencias para defender los intereses argentinos

Una relación bajo presión

Desde el peronismo interpretaron el episodio como el inicio de una etapa de aislamiento para Milei. Como contraste, señalaron los llamados de Lula a trabajar con presidentes de derecha como José Antonio Kast, de Chile, y Abelardo de la Espriella, de Colombia

Milei y Lula podrían volver a coincidir en la Cumbre Iberoamericana, en España; en la reunión de presidentes del Mercosur, prevista para el 4 de diciembre en Montevideo; y en la cumbre del G20, que se realizará diez días después en Mar-a-Lago

El último encuentro entre ambos mandatarios dentro del Mercosur ocurrió en Foz de Iguazú, en diciembre del año pasado. Durante aquella reunión mantuvieron una actitud distante frente a las Cataratas del Iguazú

A pesar de la tensión política, el Gobierno argentino sostiene que el vínculo comercial y diplomático continuará funcionando. Desde la administración de Milei aseguran que el trabajo técnico entre ambos países sigue activo, aunque el nuevo desencuentro vuelve más difícil la relación entre los principales socios del Mercosur