El fiscal federal Gerardo Pollicita aceptó la explicación de Manuel Adorni sobre el aumento de sus gastos y su patrimonio después de incorporarse al gobierno de Javier Milei. Para el funcionario judicial, no hay elementos que permitan descartar que esos recursos provinieran de inversiones en bitcoins realizadas antes de su ingreso a la función pública
Adorni sostuvo que junto con su esposa, Bettina Angeletti, había reunido US$200.000 mediante ahorros profesionales y una herencia. Afirmó que ese dinero fue invertido en criptomonedas y que la operación generó una ganancia cercana a US$300.000
La nueva explicación fue presentada cuando la investigación por presunto enriquecimiento ilícito ya estaba avanzada y la Justicia había detectado gastos e inversiones que no coincidían con los ingresos y bienes declarados
Compras y ventas fuera del sistema financiero
De acuerdo con el relato de Adorni y su defensa, las compras se realizaron entre 2014 y 2017 mediante encuentros personales con vendedores desconocidos. En esos encuentros, él entregaba efectivo y recibía los bitcoins, sin plataformas, bancos ni intermediarios
La defensa afirmó que las reuniones se concretaban en lugares públicos y que ninguna de las partes se identificaba. También reconoció que no existe documentación adicional que respalde esas adquisiciones, más allá de la versión del exfuncionario
Las ventas se habrían concretado mediante un mecanismo similar. Una de las operaciones más importantes ocurrió el 5 de agosto de 2017, cuando, siempre según ese relato, un comprador anónimo entregó US$296.785,46 en efectivo. Cuatro de las ocho direcciones utilizadas habrían sido liquidadas ese día; otra, el 26 de marzo de 2017, y las tres restantes antes de 2019
El dinero permaneció oculto durante años
Adorni declaró que él y su esposa conservaron el efectivo en su departamento de Parque Chacabuco. El monto habría llegado a US$565.000, aunque en otra parte de la explicación la pareja calculó que el resultado total de las operaciones fue de US$591.544,61
Según su versión, el dinero no fue depositado en bancos ni guardado en una caja de seguridad. Parte de los fondos comenzó a utilizarse después de que Adorni asumió como funcionario, entre otras razones para mudarse a Caballito y comprar una casa de fin de semana
Qué pudo comprobar la fiscalía
Adorni presentó un acta notarial para demostrar que actualmente posee las claves privadas de ocho billeteras de criptomonedas, que hoy están vacías. El fiscal verificó que puede firmar operaciones con esas claves
Sin embargo, Pollicita señaló que esa constatación demuestra que Adorni controla las billeteras en la actualidad, pero no prueba que fuera su titular cuando se realizaron las operaciones investigadas
El dictamen también indicó que no es posible atribuir técnicamente esas direcciones a una persona específica en el momento de las transacciones. Además, los movimientos tienen más de diez años, de modo que no habría registros suficientes para identificar a sus responsables: en aquella época no existía una obligación general de identificar usuarios y los plazos de conservación de datos de las plataformas ya vencieron
El posible cambio de fuero
Pollicita consideró que, ante la falta de elementos para corroborar o descartar la explicación, debe aceptar la versión presentada por Adorni. También concluyó que no cuenta con nuevas líneas de investigación para establecer si hubo un delito de corrupción
Al mismo tiempo, el fiscal pidió que el expediente pase al fuero penal económico, debido a que el relato incluye fondos que habrían permanecido fuera del sistema financiero y sin declarar ante el fisco. Adorni informó esos recursos al fisco y a la Oficina Anticorrupción dos años y seis meses después de la asunción de Milei, cuando la investigación ya había detectado inconsistencias entre sus gastos, ingresos y patrimonio declarado