Máxima Zorreguieta volvió a mostrar su costado espontáneo durante su visita oficial a Ghana. Al llegar al aeropuerto de Kumasi, una comitiva la recibió con música y baile, y la reina consorte no dudó en aprender algunos movimientos y sumarse a la celebración
La monarca aterrizó en Ghana el lunes 2 de noviembre, en su función de Defensora Especial del Secretario General de las Naciones Unidas para la Salud Financiera. La visita se extenderá hasta el jueves 5 y contempla reuniones con usuarios de servicios financieros, autoridades, organizaciones de desarrollo e instituciones financieras
Una recepción con música en Kumasi
El miércoles, Máxima se trasladó a Kumasi para encontrarse con el Asantehene, Otumfuo Osei Tutu II, en el Palacio de Manhyia. Antes de llegar, fue recibida en el aeropuerto por un grupo que preparó una presentación musical
Para bailar, se acomodó la cartera a la altura del codo y dejó las manos libres. Con una sonrisa, siguió parte de la coreografía junto a quienes participaban de la bienvenida
En esa ocasión llevó una blusa de manga larga con arabescos marrones, blancos y anaranjados, una falda larga a juego y un cinturón. Completó el conjunto con una cartera marrón, pulseras, anteojos de sol y el cabello recogido en un rodete bajo
De la pista de baile al volante de un tractor
Durante su estadía en Ghana también se recordó otra situación en la que la reina se apartó del protocolo. A principios de septiembre, visitó la región de Achterhoek, en la provincia neerlandesa de Güeldres, para conocer los procesos de cosecha de cáñamo
Allí no se limitó a observar: se subió a un tractor verde y lo condujo entre los pastizales, con la asistencia y las indicaciones de un profesional. Luego descendió por sus propios medios
En el primer día de actividades en Ghana, Máxima había elegido una camisa blanca arremangada, una falda midi de jean, ballerinas negras, aretes y anteojos de sol