La renuncia de Santiago Peña significó un nuevo revés para la estrategia de Donald Trump en América Latina. El presidente paraguayo había construido una relación política y económica estrecha con la administración republicana
Peña dejó el cargo acorralado por el colapso del Ueno Bank. Su salida se produjo 45 días después de un encuentro en Nueva York, donde había elogiado públicamente la política de Trump hacia la región y presentado a Paraguay como un aliado cercano de Estados Unidos
El mandatario paraguayo también había visitado Washington el 22 de octubre. Allí defendió una mayor participación estadounidense en América Latina y respaldó la idea de revitalizar la Doctrina Monroe, rebautizada en el artículo como “Doctrina Donroe”
Una alianza basada en seguridad e inversiones
Desde el regreso de Trump a la Casa Blanca, el 20 de enero del año pasado, Peña había alineado su gobierno con la agenda estadounidense para el hemisferio occidental. Antes de la asunción del presidente norteamericano, calificó como “un sueño hecho realidad” al equipo de política exterior encabezado por Marco Rubio
La relación incluyó cooperación en seguridad regional, lucha antiterrorista y búsqueda de inversiones. El mes pasado, el subsecretario de Estado Christopher Landau visitó Paraguay durante tres días junto con Juan Pablo Segura y una delegación de empresarios e inversores
Landau fue recibido en el Palacio de López por Peña, el entonces vicepresidente Pedro Alliana y el canciller Rubén Ramírez Lezcano. Durante la visita, destacó el papel estratégico de Paraguay y el objetivo de generar empleo y prosperidad mediante nuevas inversiones
Un segundo traspié regional
La caída de Peña se suma a la derrota del candidato derechista Flavio Bolsonaro en el balotaje brasileño. Bolsonaro, aliado de Trump, huyó posteriormente de Brasil hacia el estado de Florida
El vínculo entre Trump y Peña había estado acompañado por elogios mutuos. En febrero, durante la reunión inaugural del Consejo de la Paz en Washington, Trump destacó la juventud y el atractivo físico del mandatario paraguayo antes de volver a elogiar su gestión
Peña también había respaldado la captura de Nicolás Maduro, una operación militar que provocó fuertes divisiones en la región. Su renuncia deja a Trump sin uno de los aliados latinoamericanos que había respaldado con mayor claridad su agenda hemisférica