Más de 600 migrantes centroamericanos iniciaron el martes 20 de octubre una caravana desde Tapachula, en Chiapas, con la intención de avanzar hacia Estados Unidos

La mayoría son hondureños. También participan personas de Guatemala, El Salvador y otros países. El recorrido comenzó en un contexto de mayores restricciones migratorias impulsadas por el gobierno de Donald Trump

El pedido para continuar en autobús

Los integrantes de la caravana solicitaron al gobierno de Claudia Sheinbaum documentos que les permitan atravesar México en autobús y evitar las largas distancias a pie

El grupo se había concentrado en Tapachula tras la llegada de personas procedentes de San Pedro Sula, Honduras. Durante la marcha se incorporaron migrantes de otras nacionalidades

La caravana avanzó por la carretera federal México 200, en la ruta del Pacífico. Entre sus integrantes hay familias con niños

Olvin Colin, un hondureño de 38 años, explicó que dejó su país por la falta de empleo. Mientras caminaba junto a su hijo de cuatro años, señaló que mantiene la esperanza de encontrar mejores condiciones de vida pese a las dificultades para ingresar a Estados Unidos

Más de 60.000 personas esperan en Tapachula

Organizaciones estiman que más de 60.000 migrantes permanecen varados en Tapachula. Muchos no tienen empleo y esperan respuestas a sus solicitudes de asilo o refugio

La Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados recibe, analiza y resuelve los pedidos de reconocimiento de la condición de refugiado. El Instituto Nacional de Migración interviene en los trámites vinculados con la situación migratoria y la documentación

Las demoras y la falta de oportunidades laborales llevan a algunos migrantes a sumarse a las caravanas para salir de la ciudad. No todos buscan llegar a Estados Unidos: algunos pretenden establecerse y conseguir trabajo en ciudades del norte de México

El antecedente de septiembre

La nueva caravana se formó después de que otro grupo hondureño recorriera el sur de México durante casi tres semanas en septiembre

Las autoridades migratorias disolvieron aquella movilización y entregaron a sus integrantes un salvoconducto para transitar por el país. Con ese documento, pudieron abordar autobuses y continuar el viaje por separado

Un futuro condicionado por las restricciones

Algunos integrantes de la caravana creen que las elecciones de medio término de noviembre podrían modificar las condiciones para quienes intentan llegar a Estados Unidos

La organización Pueblo Sin Fronteras planteó que los movimientos masivos durante períodos electorales podrían estar vinculados con intereses políticos. Esa interpretación no explica por sí sola las razones de cada participante

En años recientes, otras caravanas que partieron de Tapachula fueron disueltas durante su paso por Chiapas y Oaxaca. En algunos casos, sus integrantes recibieron documentos para continuar; en otros, fueron trasladados a distintas ciudades

La caravana espera ahora una respuesta sobre los permisos de tránsito que le permitirían seguir en autobús hacia el norte de México