El avistaje frente a la costa
La calma del mar después de varios días de oleaje permitió observar una ballena franca austral frente a las playas de Cariló
Al principio hubo dudas sobre lo que se veía a la distancia. Un dron permitió confirmar que se trataba de un único ejemplar, que alternaba inmersiones de varios minutos con apariciones en la superficie
Durante esos momentos, la ballena dejaba ver parte del cuerpo, realizaba movimientos y mostraba sus aletas. Según la medición realizada con el dron, se desplazaba entre 300 y 400 metros de la orilla
Una presencia cada vez más habitual
Guillermo Sívori, un nadador habituado a ingresar al mar incluso fuera de la temporada alta, contó que no era la primera vez que observaban ballenas cerca de la costa
También recordó un episodio ocurrido el año anterior. Otros deportistas que practicaban kitesurf habían advertido la presencia de ballenas a pocos metros, aunque los nadadores no lograron verlas desde el nivel del agua y con oleaje
Los avistajes de estos animales, que hasta hace poco más de una década eran excepcionales, se volvieron más frecuentes en distintos puntos de la costa bonaerense. Mar del Plata es uno de los lugares donde suelen acercarse y algunos ejemplares incluso ingresaron al puerto local
Especialistas de la Universidad Nacional de Mar del Plata señalaron que la cantidad de observaciones refleja el crecimiento de una especie que durante mucho tiempo fue considerada amenazada y en riesgo
Recomendaciones para evitar perturbaciones
El aumento de la presencia de ballenas llevó a impulsar en Mar del Plata un protocolo para ordenar la conducta de quienes realizan actividades en el mar
Las recomendaciones indican mantener una distancia prudente con embarcaciones y tablas, detener los motores de lanchas o botes cuando sea necesario y dejar espacio suficiente para que los animales puedan desplazarse
El objetivo es reducir los riesgos tanto para las ballenas como para navegantes y deportistas que se encuentren cerca