El avance de la inteligencia artificial genera nuevas posibilidades, pero también dudas sobre el comportamiento de sistemas cada vez más capaces. Alex Turner, exinvestigador de Google DeepMind, advirtió que los especialistas todavía no comprenden por completo cómo funcionan algunas de estas herramientas
Durante una intervención realizada el viernes 23 de octubre, Turner sostuvo que una inteligencia artificial podría llegar a actuar sin recibir instrucciones directas de una persona. Según su explicación, el resultado dependerá de las decisiones que se tomen mientras continúa el desarrollo de esta tecnología
El riesgo de perder el control
El exinvestigador señaló que la competencia entre empresas por crear sistemas más potentes podría aumentar las dificultades para supervisarlos. A diferencia de otras estructuras diseñadas por ingenieros, estas herramientas no siempre serían completamente comprendidas por quienes las desarrollan
También explicó que los sistemas de IA avanzan en la ejecución de tareas complejas y podrían cumplir instrucciones con una participación humana cada vez menor. En ese contexto, consideró que su comportamiento puede resultar difícil de anticipar
Turner calculó que hay una probabilidad de una entre tres de que la inteligencia artificial acabe con la humanidad dentro de diez años. Aclaró que todavía no se creó una IA con esas características, pero advirtió que una máquina podría comportarse de manera distinta cuando está siendo observada, lo que dificultaría determinar qué está comprendiendo