Oliver Schäfer, de Alemania, y Kevin Cremers, de los Países Bajos, capturaron en el embalse de Rybnik, Polonia, un bagre europeo de 2,92 metros durante una competencia internacional

La maniobra estuvo condicionada por vientos superiores a 40 km/h. Mientras Cremers dirigía la embarcación contra el viento, Schäfer intentaba mantener al pez bajo control. La lucha se prolongó durante más de 30 minutos y el animal llegó a sacar una gran cantidad de línea del carrete

Un ataque cerca del fondo

Los pescadores utilizaron un señuelo de goma que imitaba a un animal vivo. Después de encontrar una estructura en el fondo del embalse, realizaron un lanzamiento junto a uno de sus bordes. El ataque fue tan fuerte que estimaron inicialmente que el bagre medía al menos 2,50 metros

Cuando el pez salió brevemente a la superficie, calcularon que podía superar los 2,70 metros. La medición realizada en la orilla determinó una longitud exacta de 292 centímetros. En ese momento, los pescadores confirmaron que habían establecido un récord mundial

Medición y devolución al embalse

Para proteger al animal, lo trasladaron hasta la orilla sobre una lona, con el objetivo de conservar su capa de mucosidad. Después de medirlo, lo llevaron a un sitio especial con una temperatura más baja para refrigerarlo y finalmente lo liberaron en el embalse, donde el agua era más cálida

Los pescadores explicaron que los peces se alimentan con mayor actividad en aguas cálidas, una condición que favorece el crecimiento de carpas, bagres y luciopercas. El ejemplar ya había sido visto el año anterior y ahora fue descrito como más fuerte