WASHINGTON.– Donald Trump cuestionó airadamente la cobertura electoral de Fox News mientras seguía los resultados desde la Casa Blanca. A través de publicaciones en Truth Social, acusó a la cadena de dedicar demasiado espacio a los demócratas y vinculó la caída de su audiencia con una supuesta posición contraria a su gobierno
El presidente también rechazó los resultados de una encuesta difundida por la cadena. El sondeo indicó que el 38% de los votantes aprueba su gestión, frente a un 62% que la desaprueba
Preocupación por los precios y la economía
El 87% de los encuestados dijo estar preocupado por el costo de la nafta y el diésel. Además, un 62% atribuyó esos precios, considerados superiores a lo habitual, a las políticas de Trump y no a factores externos
El 63% sostuvo que los aranceles presidenciales perjudicaron la economía de su zona. Otro 54% afirmó que las políticas de la administración elevaron los costos de la atención sanitaria
Malestar entre los votantes
El 38% de los consultados se describió como “enojado” con el rumbo del país y el 37% como “insatisfecho”. Solo el 7% manifestó sentirse “entusiasmado”
Trump calificó el sondeo como “el peor de todos” y acusó a sus responsables de formular preguntas ofensivas y sesgadas. También afirmó que una encuesta de CNN le atribuía un 99% de apoyo entre los republicanos y comparó su respaldo con el obtenido por otros presidentes republicanos, aunque no presentó en ese mensaje detalles adicionales sobre esa medición
Un conflicto que viene de antes
El enfrentamiento con Fox News había comenzado antes del cierre de la votación. Trump criticó a la presentadora Jessica Tarlov por su voz y dijo que cambiaría de canal hasta que dejara de aparecer en pantalla
En 2020, el entonces presidente también había reaccionado contra la cadena después de que proyectara la victoria de Joe Biden en Arizona. Durante las últimas semanas, además, había acusado a los programas informativos de Fox News de conceder más tiempo a los demócratas que a los republicanos
Las elecciones definirán la renovación de los 435 escaños de la Cámara de Representantes y de 35 bancas del Senado. Las proyecciones apuntan a que la oposición podría recuperar el control de la Cámara Baja y disputar el dominio del Senado