Un grupo de especialistas actualizó por primera vez en 12 años sus recomendaciones para tratar los sofocos, los sudores nocturnos, las alteraciones del sueño y otros síntomas asociados con la menopausia

Las nuevas pautas subrayan que la terapia hormonal puede ser la primera línea para los síntomas moderados, intensos o molestos. No es adecuada para todas las mujeres, por lo que la decisión debe tomarse junto con un profesional y considerar la edad y los antecedentes médicos

Qué ocurre durante la transición

La menopausia se define como 12 meses consecutivos sin menstruación. En Estados Unidos suele producirse alrededor de los 50 años. Durante la perimenopausia, la etapa previa, disminuye de forma marcada la producción de estrógeno y progesterona

Más de la mitad de las mujeres menopáusicas reportan sofocos y sudores nocturnos. Hasta dos tercios presentan alteraciones del sueño relacionadas con la menopausia, y más de un tercio de las mujeres perimenopáusicas y posmenopáusicas en todo el mundo reportan síntomas depresivos

Terapia hormonal y evaluación individual

Los tratamientos hormonales de acción general incluyen comprimidos, parches, aerosoles, geles y anillos vaginales. Estos productos llevan hormonas al torrente sanguíneo en niveles suficientes para actuar sobre síntomas como los sofocos

La terapia vaginal con estrógeno en dosis bajas se aplica directamente y produce una circulación reducida de la hormona. Suele indicarse cuando el principal problema es la sequedad vaginal

Durante más de 22 años, los tratamientos hormonales contra la menopausia llevaron una advertencia regulatoria destacada. El año pasado se anunció su retiro para más de 20 comprimidos, parches y cremas con estrógeno y progestina. Además, se actualizó el etiquetado de tres parches adicionales a base de estrógeno

El cambio impulsó el interés y la demanda. Algunas mujeres informaron dificultades para conseguir parches de determinadas dosis y formulaciones, aunque las autoridades señalaron que no observaban un riesgo inminente de escasez nacional. Los fabricantes duplicaron su producción durante el último año mediante turnos adicionales y una mayor capacidad industrial

Alternativas sin hormonas

Para quienes no pueden o no desean utilizar tratamientos hormonales de acción general, existen otras opciones. El fezolinetant y el elinzanetant actúan en la zona del cerebro que regula la temperatura corporal y bloquean una fuente de los sofocos y los sudores nocturnos

Ciertos antidepresivos también pueden ayudar a controlar los sofocos y la depresión cuando ambos síntomas están presentes. Además, hay evidencia a favor de la terapia cognitivo-conductual, la atención plena, el ejercicio, la hipnosis clínica y la acupuntura para algunos problemas de sofocos, sueño y estado de ánimo

Estas alternativas pueden utilizarse solas o junto con medicamentos. Las recomendaciones enfatizan que las mujeres tienen distintas opciones y que los síntomas no deben considerarse inevitables o imposibles de tratar