En Uttar Pradesh, agentes de policía han disparado contra cientos de sospechosos acusados de tráfico de ganado. En numerosos casos, las balas impactaron en la parte baja de las piernas

Las autoridades sostienen que los agentes actuaron en defensa propia durante operativos contra el delito. Activistas, dirigentes opositores y jueces afirman que los disparos pueden constituir castigos extrajudiciales y que afectan de manera desproporcionada a la minoría musulmana

Una práctica repetida

La táctica, conocida localmente como “Operación Langda” u “Operación Coja”, se extendió por Uttar Pradesh y también se utiliza contra sospechosos de robo y violación. Algunos defensores de los derechos humanos sostienen que reemplazó a los llamados “encuentros” letales por disparos destinados a herir y generar menos rechazo público

Desde marzo de 2017 hasta el 13 de octubre, 316 sospechosos murieron en enfrentamientos con la policía estatal; 110 eran musulmanes. En el mismo período, 12.890 sospechosos resultaron heridos, mientras que 18 agentes murieron y 1.953 sufrieron lesiones durante el servicio

Los datos disponibles no indican la religión de todos los sospechosos heridos. En los casos vinculados al tráfico de vacas en los que fue posible identificar a las personas, casi el 93% eran musulmanes. Ese cálculo corresponde a 627 casos

La explicación policial, bajo escrutinio

La policía afirma que no existe una orden para disparar a las piernas y que sus agentes solo deben responder ante una amenaza. También niega que los ascensos dependan de este tipo de intervenciones

Sin embargo, un especialista en medicina forense consideró poco probable que una bala atraviese horizontalmente el músculo de la pantorrilla sin tocar el hueso cuando la persona huye o se enfrenta a distancia. A su juicio, el patrón puede indicar disparos efectuados a corta distancia

Advertencias judiciales y consecuencias familiares

El Tribunal Superior de Allahabad advirtió que la policía no puede sustituir al sistema de justicia. En resoluciones de enero y junio, cuestionó los disparos rutinarios contra las piernas, la falta de investigaciones obligatorias y una posible cultura de impunidad institucional

La causa presentada en 2018 para exigir investigaciones independientes sobre muertes en enfrentamientos continúa pendiente. Mientras tanto, familiares de seis hombres musulmanes heridos describieron arrestos, temor a hablar públicamente, pérdida de ingresos y endeudamiento

El tráfico de ganado tiene una dimensión religiosa y política en India, donde muchas personas hinduistas consideran sagradas a las vacas. Críticos del gobierno sostienen que la política de “tolerancia cero” transmite un mensaje contra los musulmanes. La policía responde que la composición religiosa de los sospechosos refleja su presencia en el comercio de ganado y niega dirigir sus acciones contra una comunidad