La misión electoral de la Organización de Estados Americanos (OEA) validó en un informe provisional los resultados de la elección brasileña que consagraron la reelección de Luiz Inácio Lula da Silva y de su vicepresidente, Geraldo Alckmin

El documento sostiene que los datos difundidos por el Tribunal Superior Electoral (TSE) la noche de los comicios coinciden con la información recopilada por los observadores en el terreno. La misión afirmó que no encontró dudas sobre la integridad de los resultados oficiales

Una jornada extendida por decisiones paralelas

El informe también registra las controversias surgidas durante la segunda vuelta. Los partidos de Lula y de Flávio Bolsonaro habían solicitado ampliar el horario de votación en varias localidades debido a las lluvias y a la falta de transporte público

En paralelo, la coalición de izquierdas Brasil Pronto Pra Mais presentó un reclamo ante el Supremo Tribunal Federal (STF). El juez Cristiano Zanin ordenó extender la votación hasta las 19:00, mientras el TSE todavía no se había pronunciado

Según la misión, la coexistencia de ambas actuaciones generó desconcierto entre funcionarios electorales, agrupaciones políticas y ciudadanos. Los observadores calificaron el episodio como inédito en la historia electoral de Brasil y recomendaron adoptar medidas para evitar que vuelva a ocurrir

Observadores en 21 circunscripciones

La OEA desplegó su misión durante las dos vueltas electorales bajo la conducción del chileno José Miguel Insulza, excanciller y exsecretario general de la organización

Durante el balotaje participaron 88 observadores de 22 países, distribuidos en 21 circunscripciones y cinco ciudades fuera de Brasil. El informe destacó la capacidad técnica, logística y organizativa del TSE, además de la elevada participación electoral

También señaló como problemas la tensión en las plataformas sociales, la circulación de información falsa y la judicialización del proceso, ya presente en la primera vuelta, cuando Flávio Bolsonaro se impuso sobre Lula

Flávio Bolsonaro, sobre quien pesan varias investigaciones, habría viajado a Estados Unidos. Una fuente diplomática indicó que el gobierno de Donald Trump, aliado de los Bolsonaro, otorgaría visas al senador conservador y a su familia