John Healey presentará el miércoles su primer presupuesto como ministro de Hacienda del Reino Unido, en un escenario marcado por la inflación, el encarecimiento de la energía y el alto nivel de deuda pública

Healey asumió el cargo en julio, cuando Andy Burnham llegó al puesto de primer ministro. Su exposición ante la Cámara de los Comunes será uno de los principales acontecimientos parlamentarios del año

Inflación y tasas complican las cuentas

Aunque la economía británica creció con más fuerza de la prevista, el Gobierno dispone de poco margen para financiar sus planes de recuperación de los servicios públicos

La guerra con Irán y las interrupciones en el estrecho de Ormuz redujeron la oferta global de petróleo y gas. En el Reino Unido, la inflación alcanzó el 3,5%, su nivel más alto en casi un año, y podría seguir aumentando durante los próximos meses

El Banco de Inglaterra podría responder con una suba de las tasas de interés. Esa decisión elevaría también el costo de refinanciar la deuda del Gobierno

Un presupuesto prudente para tranquilizar a los mercados

Por ese contexto, se espera que el presupuesto sea moderado. Los mercados de bonos están atentos al crecimiento de la deuda en distintos países y podrían premiar un plan que limite el endeudamiento público

Un menor costo de financiación permitiría liberar recursos en el futuro para escuelas, hospitales y las Fuerzas Armadas. Sin embargo, los inversores internacionales también podrían castigar rápidamente a los países con cuentas fiscales frágiles

Ayuda para familias y nuevas fuentes de ingresos

Healey anticipó que buscará darles a las empresas y a las familias un margen de alivio frente al aumento del costo de vida. Entre las posibles medidas figuran ayudas para amortiguar el impacto de las tarifas energéticas

Burnham, por su parte, prometió reducir e incluso eliminar la falta de vivienda, mejorar la atención de los adultos mayores y cumplir los objetivos de la OTAN en materia de defensa

Para obtener ingresos adicionales, el Gobierno analiza aumentar el recargo sobre las ganancias de los bancos, que se beneficiaron de las tasas elevadas, y elevar los impuestos al sector de las apuestas

La deuda limita las promesas del Gobierno

La deuda pública británica superó por primera vez los 3 billones de libras, equivalentes a unos 4 billones de dólares. El servicio de esa deuda consume el 8% del gasto estatal

Aunque el Fondo Monetario Internacional aprobó recientemente la trayectoria de las finanzas públicas británicas, el volumen de obligaciones sigue siendo el principal obstáculo para ampliar el gasto

La defensa será otro punto de presión

También habrá expectativa por las definiciones sobre defensa. Healey dejó el cargo de secretario de Defensa a comienzos de año en protesta por la falta de fondos, una decisión que aumentó la presión sobre el entonces primer ministro Keir Starmer

Para financiar las nuevas medidas, el Gobierno tendría que aumentar los impuestos o reducir otras partidas. Esa elección será clave para evitar una reacción negativa de los mercados de bonos