Miami volvió a quedar atrapado en una jugada que promete alimentar durante años la rivalidad con Notre Dame. En el último cuarto, Elija Lofton pareció controlar un pase de touchdown, pero los árbitros determinaron que no había completado la recepción
Lofton tenía el balón en las manos y ambos pies dentro del campo. Sin embargo, Luke Talich logró golpear la pelota antes de que la jugada se considerara completada, mientras los dos jugadores terminaban fuera de los límites
El entrenador de Miami, Mario Cristobal, cuestionó la decisión y sostuvo que había posesión clara dentro del campo cuando el partido estaba en juego
Si la recepción hubiera sido validada, Miami habría quedado 31-30 y habría tenido pendiente el intento de punto extra. Notre Dame terminó imponiéndose 31-24
El eco de una polémica de 1988
La jugada recordó la derrota de Miami ante Notre Dame en 1988. En aquel partido, Cleveland Gary fue señalado por perder el balón cerca de la línea de anotación, aunque Miami sostuvo que ya estaba abajo antes de que la pelota se desprendiera y fuera recuperada por Notre Dame
Aquel encuentro también terminó 31-30. Además, Miami llegó como número 1 del país y Notre Dame como número 4, las mismas posiciones que ocupaban ambos equipos antes del duelo de este sábado
La derrota actual no elimina a Miami de la lucha por el título: el equipo todavía mantiene opciones de llegar al College Football Playoff. Pero la recepción de Lofton quedó instalada como otra jugada controvertida dentro de una rivalidad marcada por finales difíciles de olvidar
Una remontada sin desenlace
La posibilidad de empatar sorprendió por el desarrollo inicial del partido. Miami, que jugó sin el receptor lesionado Malachi Toney, llegó a estar 24-3 abajo en el tercer cuarto antes de iniciar la remontada
Toney había sumado 73 recepciones, 13 touchdowns y 1.027 yardas antes de la jornada. En los primeros ocho partidos de Miami había concentrado el 35% de las recepciones, el 39% de las yardas aéreas y el 46% de los touchdowns del equipo
En su ausencia, Cooper Barkate atrapó dos pases de touchdown y Lofton consiguió otra anotación. Aun así, Miami terminó preguntándose qué habría ocurrido si aquella última recepción hubiera sido considerada válida