El Departamento de Estado de Estados Unidos decidió reducir el personal de sus embajadas en Jordania, Líbano, Qatar y Emiratos Árabes Unidos tras recibir información sobre un aumento de los esfuerzos de Irán para atacar a personal estadounidense en Medio Oriente y otros países
En un memorando enviado el viernes al secretario de Estado y asesor de seguridad nacional, Marco Rubio, el director de Inteligencia Nacional, Jay Clayton, advirtió que los planes letales contra ciudadanos estadounidenses habían alcanzado etapas avanzadas
Las embajadas seguirán abiertas
Las cuatro sedes ya funcionaban bajo el régimen de “operaciones restringidas”, que limita el tamaño de sus equipos. La nueva medida reducirá aún más la presencia de personal, pero no implicará el cierre de las embajadas
A diferencia de lo ocurrido en Arabia Saudita, donde se ordenó la salida del personal no esencial y sus familias, los empleados destinados en los otros cuatro países no están obligados a abandonar el lugar
Una amenaza atribuida a Irán y sus aliados
Funcionarios estadounidenses señalaron que las amenazas de Irán y de los rebeldes hutíes de Yemen, respaldados por Teherán, están relacionadas con los cambios en la dotación de las embajadas
Al anunciar la reducción de personal, el Departamento de Estado había mencionado específicamente el incremento de las amenazas de los hutíes, sin atribuir de manera directa a Irán los riesgos contra empleados estadounidenses
Funcionarios de Estados Unidos también negaron que la decisión esté vinculada con posibles nuevos ataques estadounidenses e israelíes contra Irán