Israel quedó ante un escenario político abierto después de unas elecciones marcadas por una participación récord y un fuerte revés para el gobierno de Benjamin Netanyahu. Los sondeos a boca de urna no señalaron un ganador claro y anticiparon semanas de negociaciones

Los partidos opositores tendrían una mayoría ajustada en el próximo Parlamento, aunque todavía no está claro si podrán formar una coalición. Entre ellos figuran fuerzas árabes que habrían logrado una presencia histórica

Netanyahu conserva posibilidades de gobernar

El bloque de Netanyahu y el encabezado por su antiguo jefe militar, Gadi Eisenkot, obtuvieron cerca de 51 escaños cada uno, según las proyecciones. Los partidos árabes alcanzarían unos 18

El Likud, el partido de Netanyahu, habría descendido de 32 a aproximadamente 27 escaños. Aun así, seguiría siendo la fuerza más grande y podría quedar mejor posicionada para recibir el encargo de formar gobierno del presidente Isaac Herzog

Netanyahu defendió la creación de un gobierno fuerte, derechista y nacionalista. También rechazó una alianza con partidos árabes, cuyos ciudadanos representan el 20% de la población israelí. Eisenkot, en cambio, dejó abierta esa posibilidad bajo determinadas condiciones, aunque algunos de sus posibles aliados se oponen

Los partidos árabes pueden definir la mayoría

La vía más directa para que Eisenkot consiga una mayoría parlamentaria sería asociarse con fuerzas árabes. Sin embargo, esa opción podría alejar a otros grupos opositores y dificultar el acuerdo

Los ciudadanos árabes de Israel descienden de los palestinos que permanecieron en el territorio tras la creación del Estado en 1948. Aunque ocupan puestos relevantes en distintos sectores, también enfrentan discriminación y desconfianza por su solidaridad con la causa palestina

La Lista Árabe Unida, el único partido árabe que ha integrado brevemente una coalición de gobierno, celebró sus resultados. Su dirigente, Mansour Abbas, afirmó que su comunidad no está al margen de la política nacional

El procedimiento para formar gobierno

Una vez contabilizados los votos, incluidos cientos de miles de sufragios enviados por correo, el presidente deberá encargar la formación de gobierno al líder con mayores posibilidades de reunir una mayoría, generalmente el de la fuerza con más escaños

Si ningún dirigente logra ese respaldo, Israel podría celebrar nuevas elecciones a comienzos del próximo año. El país ya atravesó cinco comicios entre abril de 2019 y noviembre de 2022 por un bloqueo similar. Ningún partido ha obtenido por sí solo la mayoría absoluta de los 120 escaños de la Knéset

Los gobiernos minoritarios también son posibles, pero necesitan apoyo o cooperación de partidos externos para aprobar leyes

Una elección atravesada por la guerra y la división

La votación fue interpretada como un referéndum sobre los casi 17 años de gobierno de Netanyahu. Sus detractores lo responsabilizan de prolongar la guerra en Gaza y la crisis de los rehenes por motivos políticos, de debilitar la independencia judicial y de permitir excepciones al servicio militar para judíos ultraortodoxos

Netanyahu enfrenta además un juicio por corrupción y una orden internacional de arresto por presuntos crímenes de lesa humanidad en Gaza, acusaciones que rechaza

Los simpatizantes del primer ministro consideran que protegió la seguridad y la identidad judía de Israel durante un periodo de guerra y presión internacional. Los partidarios de Eisenkot lo presentan como un dirigente con experiencia en seguridad capaz de frenar el deterioro institucional

Las guerras en Gaza, Líbano e Irán, junto con la violencia de colonos en Cisjordania ocupada, han aumentado el aislamiento internacional de Israel y tensado sus relaciones con aliados. Los resultados definitivos se conocerán en los próximos días