La nueva temporada de premios ya está en marcha y, con ella, también el mecanismo promocional que los grandes estudios activan para instalar sus películas antes de la ceremonia. Desde 1927, el Oscar funciona como una herramienta de venta: una estatuilla puede ampliar la visibilidad de un título y aumentar su valor después del estreno

La expansión de las campañas destinadas a conseguir reconocimientos no evitó que los resultados parezcan cada vez más anticipables. Por el contrario, las apuestas de los estudios, los festivales y la circulación internacional de ciertas películas permiten elaborar pronósticos con varios meses de anticipación

Más presencia internacional, menos sorpresa

El 22% de los más de 10.000 integrantes con derecho a voto de la Academia no son estadounidenses. Esa apertura se profundizó después de la controversia de 2015 conocida como “Oscar So White”, cuando todas las candidaturas actorales correspondieron a intérpretes blancos

Desde entonces, aumentó la presencia de películas producidas fuera de Estados Unidos. Parasite, que obtuvo tanto el premio a Mejor película en idioma no inglés como el principal, es uno de los ejemplos más visibles. La doble candidatura dejó de ser excepcional y se convirtió en una posibilidad habitual

Al mismo tiempo, las producciones de fantasía y aventuras incorporaron mayor sofisticación técnica y relatos más solemnes. Esa combinación dio lugar al llamado “blockbuster de qualité”: grandes espectáculos que buscan legitimidad mediante referencias literarias, históricas o artísticas

Las películas que aparecen en las apuestas

Entre los títulos que podrían competir por el premio principal figuran La Odisea, La bola negra, Wild Horse Nine, La invitación, El debut, Proyecto fin del mundo, Fjord, Digger, You can see everything y Duna: Parte tres

La Odisea y Duna: Parte tres representan el modelo de superproducción de prestigio. Proyecto fin del mundo ocuparía el lugar de la película destinada a conquistar al público general, mientras que La invitación, El debut y Wild Horse Nine reúnen el de comedias o dramas de autor sostenidos por actuaciones destacadas

Digger aparece como la posible controversia de la temporada. También se mencionan producciones no estadounidenses como la rumana Fjord y la española La bola negra, además de la polaca Fatherland y la japonesa All of a sudden

El documental You can see everything completa el grupo de aspirantes. La película retrata los últimos días en libertad de Elizabeth Holmes, quien se volvió millonaria con una empresa farmacéutica que terminó siendo una estafa. Ningún documental fue nominado hasta ahora al premio a Mejor película

En la categoría actoral, Tom Cruise aparece como posible candidato, mientras que John Malkovich es señalado como favorito. También se menciona a Inde Navarrette, protagonista de Obsesión, y a Julianne Moore como una de las intérpretes con mayores posibilidades

El Oscar como destino de una industria global

La distancia entre los rumores y los resultados suele ser reducida, especialmente en una época de redes sociales y circulación inmediata de información. En ese contexto, el premio parece transformarse en el punto de llegada de una industria audiovisual global, más que en un simple reflejo de Hollywood

La Academia busca proyectar una imagen internacional y, en ese proceso, privilegia películas capaces de circular más allá de sus países de origen. El crecimiento de las plataformas reforzó esa tendencia: producir en distintos territorios para públicos globales favoreció relatos y estilos que atraviesan con facilidad las fronteras nacionales

El pronóstico más extendido ubica a La Odisea como probable ganadora. Sin embargo, la propia previsibilidad del sistema deja margen para errores y sorpresas. La temporada comienza así como una maquinaria de campañas, expectativas y reacciones públicas, con la ceremonia como destino final