Juana Viale volvió a conducir La noche de Mirtha con un look de espalda descubierta y una apertura marcada por el humor. Antes de presentar a sus invitados, mostró el conjunto elegido para la ocasión y bromeó sobre las discusiones en televisión

Un diseño con bordado artesanal

La conductora lució un pantalón y un top de crepé de seda vegetal diseñado por Evangelina Bomparola. La prenda superior tenía la espalda descubierta y un bordado hecho a mano, con cristales y lentejuelas en degradé

Completó el vestuario con el pelo recogido en torzadas, para dejar la espalda a la vista. También llevó maquillaje en tonos verdes y delineados que destacó frente a cámara

Ironías antes de comenzar la mesa

Mientras se dirigía al escritorio al ritmo de la música, Viale se pidió a sí misma que se comportara porque estaba por comenzar un programa serio. Luego ironizó sobre la atención que reciben las peleas televisivas

“Me parece que hay que pelearse acá para que te levanten en todos lados. Si somos civilizados, no tanto”, comentó. Después definió el tono de su mesa: “Nosotros no peleamos, somos puro amor”

La apertura también incluyó un saludo para su madre, Marcela Tinayre, que cumplió 75 años el sábado 31 de octubre. Entre risas, Viale mencionó además a su abuela, que estaba siguiendo la emisión

El cumpleaños de Marcela Tinayre

Tinayre celebró su cumpleaños con un almuerzo en su casa de Barrio Parque. La reunión tuvo más de cincuenta invitados, distribuidos entre el jardín y el comedor

Mirtha Legrand participó del festejo, en su primera aparición pública después de una internación por un cuadro respiratorio. Había regresado a su domicilio el 6 de octubre, tras permanecer tres semanas en el sanatorio Mater Dei

Legrand se ubicó en una mesa de seis personas dentro de la casa, mientras sus familiares se turnaban para conversar con ella y con la cumpleañera. Para acompañar a su hija, eligió un diseño rosa de Claudio Cosano y un pañuelo de Hermès

La rutina de Mirtha

En su vida cotidiana, Legrand desayuna mientras lee los diarios y escucha la radio en amplitud modulada. Elvira, su histórica colaboradora, vive con ella en Palermo, la acompaña en esas actividades y filtra los llamados que no desea atender

Mónica, una de sus asistentes, también participa en la organización de la casa. Además, Legrand realiza diariamente dos sesiones de kinesiología y suele recibir la visita de su médico de cabecera