Keith Richards está cerca de cumplir 83 años y asegura que se siente conforme con la etapa que atraviesa. El guitarrista de The Rolling Stones también repasó los cambios que realizó en sus hábitos después de décadas marcadas por los excesos

Según relató, dejó la heroína en 1978, la cocaína en 2006 y los cigarrillos en 2019. Sobre el alcohol, afirmó que todavía disfruta tomar una copa ocasionalmente, aunque intenta mantener su sobriedad

Richards atribuyó parte de su resistencia física a la suerte y a sus genes. “Tengo la suerte, tal vez, de que físicamente esto siga funcionando”, expresó al referirse a su estado de salud

Una mirada particular sobre el envejecimiento

El músico dijo que se lleva bien con la idea de tener 80 años y continuar caminando y hablando. Para él, envejecer es un proceso fascinante, una reflexión que acompañó con su habitual humor ácido

Entre sus recomendaciones para llegar a esa edad mencionó llevar una vida sana, acostarse temprano y comportarse bien. También destacó la importancia de tener una meta clara cada día

La composición como motor cotidiano

En su caso, esa meta está vinculada con la música. Richards explicó que suele tener canciones preparadas, incluso aunque muchas nunca lleguen a publicarse

El proceso de crear, señaló, funciona como un entrenamiento para la mente y lo mantiene pensando en lo que hará después. La composición, afirmó, es una actividad que continúa gestándose incluso durante los días más tranquilos

Aunque no recomienda a otras personas la manera en que manejó sus excesos, tampoco reniega completamente de su pasado. Su consejo, resumió, es no preocuparse demasiado