El Centro Regional Córdoba del INTA y la Universidad de Florida trabajan en la calibración de modelos de simulación a partir de los registros de la Red de Evaluación de Cultivares de Soja (Recso)

La iniciativa procura identificar variedades y prácticas agronómicas capaces de expresar mejor el potencial productivo de la soja en distintos ambientes de la Argentina y de otros países de la región

Modelos para decidir con más información

Durante una visita al Centro de Transformación de Cultivos de la universidad estadounidense, los investigadores Cristian Vissani y Marcos Murgio avanzaron junto con sus colegas en el uso de herramientas de mejoramiento genético, edición génica e inteligencia artificial

El trabajo también contempla estimar la ganancia genética, redefinir megaambientes productivos y analizar la relación entre el rendimiento, el contenido de aceite y la proteína de los cultivares

“Buscamos aprovechar mejor los datos de nuestros ensayos para generar información que ayude al productor a tomar decisiones de manejo”, explicó Murgio. Vissani señaló que el objetivo es reducir la distancia entre los rendimientos reales y los que el cultivo podría alcanzar

Los modelos se calibran y validan con datos históricos de los ensayos de la Recso mediante la interfaz GEM, desarrollada por la Universidad de Florida. Las herramientas deberán considerar la variabilidad climática, los resultados posibles, sus diferencias entre campañas y los riesgos asociados

Recomendaciones adaptadas a cada ambiente

La aplicación buscada es orientar la elección de fechas de siembra, grupos de madurez y cultivares según las condiciones de cada ambiente

La Recso ya cuenta con una plataforma digital interactiva para consultar los resultados de sus ensayos. El proyecto Recso-Américas pretende ampliar ese sistema e integrar los datos de la red regional con los resultados de las simulaciones

La finalidad es ofrecer a productores y asesores de la Argentina, Uruguay, Paraguay, Colombia y Perú recomendaciones de manejo ajustadas a cada ambiente, incorporando criterios agronómicos que complementen la selección de cultivares

Una red con expansión regional

La Recso fue creada en 1980 por el INTA en la Estación Experimental Agropecuaria Marcos Juárez. Desde 2004 funciona mediante un convenio con la Asociación de Semilleros Argentinos

El sistema compara variedades comerciales de soja en múltiples ambientes y localidades. De ese modo, permite evaluar qué materiales aprovechan mejor la ganancia genética disponible y bajo qué condiciones

A comienzos de 2026 se anunció la ampliación de la experiencia argentina a otros cuatro países mediante Recso-Américas. El proyecto es cofinanciado por el Fondo Regional de Tecnología Agropecuaria y reúne a instituciones de investigación agropecuaria de los cinco países, junto con organizaciones asociadas y la Universidad de Florida

Para Eugenia Saini, secretaria ejecutiva de Fontagro, la cooperación permite complementar conocimientos, infraestructura y capacidades entre instituciones científicas de América Latina, el Caribe, Estados Unidos y otros países