El colapso de Ueno Bank sacudió al sistema financiero y político de Paraguay. La entidad era la quinta más grande del país por volumen de depósitos y la primera por cantidad de clientes, con más de 3 millones en una población de 6,5 millones de habitantes
El banco había crecido rápidamente con requisitos mínimos para abrir cuentas, como escanear un documento y completar pocos trámites. Su clientela estaba compuesta principalmente por sectores populares y trabajadores informales
Los principales depositantes
El Instituto de Previsión Social (IPS) figura como el mayor depositante, con 1,7 billones de guaraníes. Le sigue el Ministerio de Economía de Paraguay, con 250.000 millones de guaraníes, equivalentes a unos 43 millones de dólares
La Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol), cuya sede está en Asunción, también aparece en el listado, con depósitos por 85.470 millones de guaraníes, cerca de 15 millones de dólares
Puente Casa de Bolsa SA, controlada por Puente Hnos., figura como el quinto mayor depositante. Sin embargo, una fuente de la firma sostuvo que su exposición era inferior al 2% del total de sus depósitos y menor a la difundida
Restricciones para retirar el dinero
El denominado “corralito” alcanza exclusivamente a los depositantes de Ueno Bank. Por ahora, se autorizó la devolución de hasta 10 millones de guaraníes por depósito, algo más de 1.700 dólares
El Fondo de Garantía contempla una cobertura legal de hasta 228.300.000 guaraníes por depositante y por entidad. Por eso, el límite inicial anunciado representa solo un primer desembolso
Entre los afectados también habría ciudadanos argentinos, aunque Ueno Bank no era presentado como una entidad elegida principalmente por residentes argentinos para resguardar sus ahorros en el exterior. Argentina es la principal comunidad extranjera en Paraguay, con más de 64.000 ciudadanos registrados y una estimación total cercana a 100.000 personas
Yacyretá evitó depositar
La Entidad Binacional Yacyretá, controlada por Argentina y Paraguay, estuvo cerca de operar con Ueno Bank, pero habría rechazado depositar fondos meses atrás debido a las dudas que generaban el crecimiento acelerado de la entidad y sus vínculos con el presidente Santiago Peña
En la entidad binacional también había preocupación por la cantidad de depósitos realizados por organismos oficiales y por los préstamos concedidos a empresas y directivos vinculados con el propio banco, operaciones descriptas como autopréstamos
La crisis derivó en reclamos de depositantes paraguayos y argentinos en ciudades fronterizas como Posadas y Puerto Iguazú. El episodio, además de afectar la confianza en el banco, abrió una crisis política que amenaza la presidencia de Santiago Peña
Un consultor en inversiones forestales que opera en Paraguay y Brasil afirmó que no tuvo inconvenientes con sus depósitos en otra entidad bancaria y consideró que el impacto principal de la crisis es político y reputacional, más que financiero para el resto del sistema