La reforma de la ley de biocombustibles no logró avanzar en la Cámara de Diputados. Las diferencias entre el oficialismo y los bloques que reclaman más garantías para las pymes de biodiésel llevaron a postergar la firma del dictamen prevista para este miércoles
El PRO exige cambios sobre el texto aprobado por el Senado. Mientras continúan las negociaciones, el oficialismo decidió demorar el despacho, cuya firma permitiría que el proyecto quedara en condiciones de llegar al recinto
El mercado reservado para las pymes, en el centro del debate
La principal discusión gira en torno a la reducción progresiva del mercado reservado para las empresas que no están integradas con la industria aceitera. Las cámaras empresarias están divididas: algunas defienden el acuerdo alcanzado en el Senado y piden aprobarlo sin nuevas modificaciones; otras advierten que las plantas regionales podrían perder participación frente a las grandes aceiteras
El proyecto fue tratado en un plenario de las comisiones de Energía y Combustibles, Presupuesto y Hacienda y Agricultura y Ganadería. Sin embargo, la continuidad del debate no garantizó la cantidad de firmas necesarias para emitir el dictamen
El bloque conducido por Cristian Ritondo busca incorporar los reclamos de las pymes bonaerenses. Las objeciones también alcanzan a legisladores de Unión por la Patria, el radicalismo y otros espacios, especialmente por la situación de las plantas ubicadas en la provincia de Buenos Aires, incluida la zona de Bahía Blanca
Un proyecto con cambios en los cortes obligatorios
La iniciativa obtuvo media sanción del Senado con 41 votos a favor y 25 en contra. Propone un régimen de quince años y establece que, doce meses después de la eventual sanción de la ley, la mezcla obligatoria de biodiésel en el gasoil pase del 7,5% al 10%
También plantea elevar del 12% al 15% la proporción obligatoria de bioetanol en las naftas. Dentro de ese porcentaje, seis puntos corresponderían al etanol elaborado con caña de azúcar y otros seis al producido con maíz
Las pymes regionales propusieron elevar el corte de biodiésel al 12% o al 12,5% para ampliar la demanda y sostener su participación. Federico Martelli, director ejecutivo de Cepreb, sostuvo que la nueva ley debe incluir cambios que permitan mantener abiertas las plantas y evitar una mayor concentración del negocio
Las cámaras empresarias buscan una salida negociada
Luis Zubizarreta, presidente de Carbio, defendió la aprobación del texto aprobado por el Senado. Consideró que el proyecto es resultado de negociaciones prolongadas y que contempla un período de adaptación de diez años para las empresas no integradas
La Cámara Santafesina de Energías Renovables expresó una posición intermedia. Su presidente, Marcelo Kusznierz, afirmó que acompañaría mejoras que no bloqueen la iniciativa, pero también sostuvo que el proyecto debería avanzar sin cambios si no existe margen para una negociación razonable
La entidad reclamó reglas transparentes, equilibradas y previsibles para que las empresas puedan seguir produciendo, invirtiendo y generando empleo. Además, pidió que la discusión no se transforme en una disputa entre provincias
Entre los productores de bioetanol existe preocupación por la posibilidad de que el conflicto sobre el biodiésel frene toda la reforma. Algunas voces del sector plantearon separar ambos capítulos, aunque por ahora se trata solamente de una alternativa en análisis
Gustavo Idígoras, presidente de Ciara, cuestionó la demora en Diputados y defendió el acuerdo alcanzado en el Senado. Desde su perspectiva, el texto reúne concesiones de los sectores del bioetanol, el biodiésel y el Poder Ejecutivo