El Gobierno optó por una estrategia cautelosa para intentar renovar los $10,6 billones en deuda en pesos que vencen la próxima semana. La oferta prioriza instrumentos de corto plazo y concentra casi todas las alternativas en vencimientos anteriores a las elecciones

El menú incluye la reapertura del Boncer TZX28, con vencimiento a fines de junio de 2028, como única opción de plazo más largo. La propuesta contrasta con la presentada un mes atrás, cuando tres de los cuatro bonos ofrecidos vencían entre enero de 2028 y diciembre de 2029

Menos margen financiero

La decisión se produce mientras el Tesoro dispone de menos recursos para devolver pesos al mercado. Al 3 de noviembre mantenía depósitos por $8,8 billones, aunque esa posición habría disminuido tras la compra de unos US$129 millones al Banco Central para afrontar intereses por US$880 millones correspondientes al Fondo Monetario Internacional

Después de ese pago, los depósitos serían de aproximadamente US$70 millones. En enero, además, vencen US$4378 millones de Bonares y Globales, por lo que el Tesoro debería conseguir cerca de US$4000 millones en dos meses. Las reservas netas se ubican cerca de los US$9000 millones

Una oferta concentrada en el corto plazo

La propuesta contempla dos instrumentos a tasa fija: la Lecap S29E7, a 77 días, y el Boncap T30J7, a 229 días. También incluye el bono dollar linked D15E7, ajustable por el valor del dólar oficial y con vencimiento a 63 días

El menú suma un nuevo instrumento a tasa variable TAMAR, el TMA27, con vencimiento previsto para abril de 2027, y el Boncer TZX28, que ofrece una sobretasa del 3% y vence a mediados de 2028. Todos los instrumentos principales expiran antes de la elección presidencial, salvo esta última alternativa

Recompras y presión sobre las tasas

Antes de la licitación, el Tesoro habría destinado entre $1,75 y casi $1,8 billones a recomprar bonos largos Duales y títulos ajustados por CER. La operación se habría reflejado en una reducción de los montos listados de ocho instrumentos

El Gobierno también habría intervenido en el mercado secundario para establecer un techo de 10% en las tasas del tramo largo de la curva en pesos. Las compras incluyeron Duales CER-TAMAR y Boncer 2028, con rendimientos de hasta T+10% y CER+10%, respectivamente

Los vencimientos inmediatos están concentrados en inversores privados, que poseen el 95% de los $10,6 billones. Por eso, un rollover superior al 100% podría presionar las tasas, especialmente luego de que el Banco Central esterilizara solo $1,3 billones mediante operaciones REPO en un contexto de tensión sobre las tasas overnight

El Tesoro todavía deberá afrontar $30,5 billones en vencimientos. A medida que se acerquen las elecciones, el riesgo crediticio podría mantener elevadas las tasas de los instrumentos posteriores a 2027 y limitar la capacidad de extender los plazos de la deuda